Jueves, 16 de Julio de 2026. Viajar en moto está muy mitificado y sobrevalorado, especialmente por overlanders y youtubers. La realidad es que viajar en moto es muy cansado, es sufrido, es peligroso, es caro si se quiere ir bien equipado, y no aporta más que mayores sensaciones, respecto a otras formas de viajar (coche, tren o avión) pero tanto buenas como malas, a un precio altísimo.
El tema de fondo es que como dice el viejo refrán español: "palos a gusto no duelen", y si pasas frío, o calor, te caes, te duele la espalda o las cervicales, pero has pagado una moto cara y un equipamiento caro, revuelves el argumento y eso lo ves y lo comentas como "aventura" y "sensaciones", pero la realidad es la que es. Como decía el gran Miquel Silvestre: "solo el turista-viajero occidental paga por pasarlo mal", y eso es lo que es viajar en moto y vivir "aventuras", pagar por pasarlo mal.
- Falta de carrocería: Tu propio cuerpo absorbe el impacto directo en caso de accidente.
- Baja visibilidad: Los puntos ciegos de los camiones y coches hacen que los motoristas sean invisibles fácilmente.
- Inestabilidad del medio: Dos ruedas pierden agarre rápidamente ante grava, aceite o pintura mojada en el suelo.
- Climatología extrema: La lluvia, el viento cruzado y el hielo reducen drásticamente la seguridad.
- Esfuerzo físico constante: Mantener el equilibrio y contrarrestar el viento agota los músculos del cuello, espalda y brazos.
- Exposición a los elementos: El frío extremo contractura el cuerpo y el calor deshidrata con rapidez.
- Tensión isométrica: Sujetar el manillar y cambiar de marcha continuamente genera fatiga muscular acumulada.
- Carga de equipaje limitada: Llevar mochilas pesadas sobre el cuerpo duplica el cansancio lumbar.
- Atención hiperactiva: Debes escanear la carretera constantemente para anticipar baches, manchas de aceite o giros inesperados de otros conductores.
- Margen de error cero: Un despiste mínimo en coche es un susto; en moto suele acabar en una caída.
- Ruido constante: El zumbido del viento dentro del casco genera fatiga auditiva y eleva los niveles de estrés.
- Gestión del equipaje: Proteger tus pertenencias de la lluvia y asegurar la carga para que no se suelte requiere planificación constante.
