sábado, 7 de diciembre de 2013

Ruta al embalse de Tibi y a Montnegre

Ha pasado bastante tiempo y muchos cambios desde la última ruta que hice, a mediados de septiembre, a la zona de aerogeneradores de la carretera de Ayora a Enguera (Valencia). En este tiempo, se han aclarado mis ideas y he terminado haciéndome con una ligera moto trail Keeway TX 125 S.

Esta es mi primera ruta con esta moto. En realidad, más que una ruta me atrevería a llamarle "excursión" pues han sido escasamente 120 km. en total. Puede parecer poca distancia, pero si digo que es a bordo de una moto de 125 4 tiempos, con 11 CV, transcurriendo por carreteras nacionales, autovías, secundarias y caminos y que, además, está en rodaje, con una velocidad máxima recomendada de 60-70 kms./h. no parece tan corta, os lo aseguro.

La ruta ha transcurrido, como digo, por todo tipo de carreteras. Obviaré las autovías y nacionales, bastante peligrosas y poco recomendables para una moto de este tipo, especialmente cuando ni siquiera puede desarrollar su ya escaso rendimiento máximo por estar en rodaje. Te pasan todo tipo de vehículos y hay que tener todos los sentidos y atención puestos tanto en los que te siguen como en los que se incorporan, en los que van delante, a los lados y en todas las incorporaciones.

Lo bueno empieza cuando tomas la carretera CV-810 en dirección a Jijona. Muchas curvas, buen asfalto, poco tráfico, condiciones ideales para cualquier moto, pero más para una como esta. Realmente percibo otra dimensión de la moto. Me hace degustar más el entorno sin estar tan pendiente del pilotaje dada su escasa velocidad.


La CV-810 dirección Montnegre. Un surtido de curvas, subidas, bajadas
y cárcavas salpicado de vegetación mediterránea

Poco después de pasar Tibi, en plena curva de herradura está el desvío al pantano de Tibi (el más antiguo de Europa construido). En realidad es un camino pobremente asfaltado, con muchos baches, irregularidades y ausencia de arcén. Es muy estrecha y escasamente cabe un coche, pero con la moto no hay problema, a pesar de encontrarme a varios en dirección contraria. Al final, un breve tramo de unos 500 m. de camino, piedras y regueros desemboca en una planicie con vistas al pantano y unos caseríos abandonados que, en otros tiempos, debieron ser una plácida finca al borde del pantano.


La TX 125 S en la cola oeste del pantano de Tibi


Parte central del pantano. Al fondo, la presa.


Montículo desde el que hice las fotos. Domina todo el pantano.


Multitud de "chumberas" rodean la zona. Están en bastante mal estado por hongos e insectos.


Otra panorámica de la zona este del embalse.


Perspectiva de la zona oeste del embalse con caseríos al fondo.


Montañas al fondo de la parte oeste del pantano.


La TX 125 S al lado del caserío abandonado cerca del embalse.


Esto es lo que se veía desde el puesto de pilotaje de la TX.


El piloto que llevó allí a la Keeway.


Una vez visto el pantano de Tibi, reanudé la ruta hacia el Montnegre. En realidad, es una pedanía que pertenece a Jijona, ubicada en una zona montañosa de difícil acceso por un camino asfaltado -derivación de la CV-810- con casi 26 km. de curvas, cuestas, pasos de barranqueras, cárcavas y parajes desérticos que parecen más propios de una película del Lejano Oeste. Ideal para perderse y disfrutar del entorno.


La TX 125 S en los parajes semidesérticos del Montnegre.


Otra panorámica de las montañas de la zona.


La estrecha carretera por la que se accede a Montnegre.


Al borde de la rambla llena de cárcavas.


Espectacular corte de tierra al final de la rambla de Montnegre




miércoles, 27 de noviembre de 2013

Dualidad motera


La noche, el día; lo blanco, lo negro; el fuego; el agua; la tierra, el cielo; la alegría, la tristeza; lo bueno, lo malo; la carretera, el campo... así podríamos seguir. El mundo, la vida, están llenas de dualidades, de antónimos. Es cierto que también hay términos medios pero son, muchas veces, complicados de delimitar.

Esta reflexión, aplicada al mundo de la moto, me ha venido a la mente para el caso que os quiero contar: aficionado a las motos desde hace años e inmerso en la decisión de sustitución de mi moto actual, así como de compra de un nuevo modelo de uso "multipropósito", la dualidad en este caso sería: lo caro, lo barato.

¿Porqué? Actualmente tengo una moto de carretera BMW R 1200 Roadster, una máquina de gran cilindrada de las consideradas "caras". Teóricamente, la consideración de "cara" suele ir asociada a calidad y a excelentes componentes. Si bien esto es cierto en parte, no es menos cierto que tanto esta como otras máquinas similares que entran en el concepto de "caras" no están exentas de problemas, de debilidades y de defectos. Quería comprobar si la consideración de "barato" va asociada a continuos problemas, a falta de calidad o a escasa fiabilidad. Es por eso que me he decantado por el polo opuesto en motos, por una de las máquinas "multipropósito" más económicas que se pueden comprar, al menos, que pueda llamarse moto de verdad, aunque sea de pequeña cilindrada: la Keeway TX 125 S. 

Keeway es la marca creada en 1999 por Qianjiang, una gran fábrica china que decidió en su día intentar el “asalto mundial” desde Europa (en Hungría está su central y en Italia su centro de I+D), con modelos desarrollados en Europa aunque fabricados en China. Son también los propietarios de Benelli, de ahí que ese centro de I+D esté en Pésaro. Y de toda esta historia deriva el hecho de que no se pueda comparar la calidad actual de Keeway con la de otras marcas chinas típicas, de esas cuyo importador es una sociedad con intención de traer cuatro contenedores de motos de cualquier gran fábrica china, con una marca inventada, vender las motos y desaparecer. En China, como sucede en muchos sitios, saben fabricar mal, regular o bien. Todo depende del precio al que pretendas comprar.

Así pues, la dualidad en mi caso y en el mundo de la moto podría definirse como lo caro: BMW R 1200 R y lo barato: Keeway TX 125 S. Bien es cierto que no son máquinas comparables en ningún aspecto, salvo en que tienen dos ruedas, pero sí suponen el contrapunto de ser una de las motos más caras que pueden comprarse frente a una de las más baratas. ¿Cuál dará mejor resultado? ¿Cuál dará menos problemas? El tiempo es ese juez inapelable que da y quita razones...

Tomar la decisión de comprar la Keeway ha sido fruto de numerosas investigaciones tanto en internet como a usuarios que han tenido o tienen una de estas motocicletas. En líneas generales, la gran mayoría de usuarios de Keeway están satisfechos, pero consultado sobre la marca en diversos foros de "expertos" es curioso la gran cantidad que me han desaconsejado la compra de esta moto, pero el término "curioso" lo empleo porque ninguno de sus detractores ni conoce, ni tiene, ni ha tenido una Keeway, hablan de oídas. El único argumento que emplean es el prejuicio de que todo lo que venga o suene a "chino" es sinónimo de malo, punto. Ese es su argumento. También es cierto que en los foros conviene no creerse mucho más de la mitad de lo que se cuenta, porque si hacemos caso de todo lo que se dice no compraríamos ni una Keeway, ni una BMW ni casi ninguna marca de moto o máquina porque ya se encargan de airear los problemas y a ver qué máquina está exenta de ellos.

La decisión de compra final estuvo entre tres modelos: La propia Keeway TX 125 S, la Hyosung Karion RT 125 y la Honda CRF 250 L. De la primera ya he hablado. Respecto a la segunda, fue una opción real de compra hasta que vi sus carencias y limitaciones. Si bien es cierto que tiene un muy buen precio, algo superior a la Keeway, y está bastante preparada para un uso campero, no me convencieron ni sus gruesos neumáticos que, aparte de buena presencia son bastante poco efectivos en campo, ni su elevado peso para su tamaño, ni su escaso recorrido se suspensiones, ni su tosco acabado, ni su pata de cabra que se recoge sola, ni su incomodidad. Por otra parte desprende una gran robustez general y tiene un moderno motor biárbol de cuatro válvulas por cilindro, pero... los anteriores detalles me hicieron desestimarla.

La Honda CRF 250 L juega en otra liga. No se puede comparar a las anteriores, es cierto. Doble cilindrada, doble potencia y... más del doble de precio. La incluí por ser la opción "sensata", es decir, la opción segura, con la que no te equivocas, una opción muy equilibrada tanto por motor como por calidad de componentes y prestigio de marca. Dada mi nula experiencia en offroad, mi escaso nivel de exigencia y sólo de pensar que por lo que costaba la CRF 250 l me compraba dos Keeway y me sobraba para complementos o gasolina, y ante el riesgo de que no me gustara el tema, de una posible caída o rotura, finalmente me decidí por la opción más barata. Si ya en carretera tengo una máquina "cara" con potencia más que suficiente y que no aprovecho ni la mitad de lo que es capaz de ofrecer, tanto mayor es mi cautela y precaución en campo donde el riesgo de algún contratiempo no sólo es mayor, sino que es más complicado de obtener ayuda, con lo que mi exigencia de prestaciones camperas se reducen a lo mínimo, por lo que opté por lo "barato".


Así nació esta dualidad: lo caro y lo barato, la BMW y la Keeway, la carretera, el camino.

Hoy, 27 de noviembre de 2013, llegó el momento de recoger mi primera moto trail. Llego al concesionario para recogerla y tras la pertinente espera, revisión y papeleo, comienza a descargar una monumental tromba de agua y granizo. Tras una prudente espera a ver si amaina, la situación se pone complicada con el asfalto muy peligroso y resbaladizo para estrenar moto y neumáticos. Ante la perspectiva de un percance, tal y como estaba el asfalto, decido posponer la recogida para mañana, si mejora el tiempo. Sólo he podido hacer dos fotos de la moto en el concesionario y... quedarme con la miel en los labios.


100 metros de recorrido en el odómetro ¡todo un mundo por delante!


La TX 125 S esperando a su impaciente piloto ser recogida


miércoles, 20 de noviembre de 2013

Aventura por Sudamérica en una Empire Keeway

En agosto de 2009 una pareja de origen francés tomó la decisión de recorrer toda Sudamérica a bordo de una moto Owen 150 fabricada por Empire Keeway. Llegaron a realizar más de 43.000 km. en dos años partiendo desde Venezuela. La gente se quedaba sorprendida al ver a esta pareja de franceses realizando semejante viaje en una moto de 150 cc. y con un mínimo mantenimiento.

Esta motocicleta monta un sencillo motor monocilíndrico de 150 cc y 8,2 Kw (11,15 CV) de potencia refrigerado por aire, con una caja de cambios de 5 velocidades, ensamblada por Empire Keeway de Venezuela.

Motocicleta Owen 150 como la empleada en el recorrido por Sudamérica

 Empire -empresa venezolana- nace en 2002 como importadora de motos desde China, para convertirse -en 2005- en ensambladora de motocicletas. En 2007 Empire llega a un acuerdo estratégico con la corporación china Qianjiang-Keeway, pasando a denominarse Empire Keeway.

Bravo por ellos.

Me gusta