sábado, 12 de marzo de 2016

Estoy harto de las motos

Sábado, 12 de marzo de 2016. Estoy harto de motos. Bueno, voy a matizar un poco esta rotunda afirmación, empiezo a hartarme de las motos. Me gustan las motos, obviamente, pero no es lo único que me gusta, ni siquiera lo que más me gusta, ni tampoco a lo que más tiempo le dedico, pero sí es lo más costoso, hablando de aficiones. Ya he tenido dos recaídas: la primera, cuando pensaba que, de invertir dinero, mejor hacerlo en un coche bueno que en una moto de gran cilindrada. La segunda, cuando puse a la venta la XJ6. No sé si es el final de un ciclo o el comienzo de otro, pero estoy comenzando a sentir las punzadas de los inconvenientes de estos, normalmente, pasionales vehículos. Quizá el problema sea derivado de mi propio carácter: me gustan muchas cosas y no puedo abarcarlo todo. Empiezo a darle vueltas a los evidentes inconvenientes y no es buen síntoma: A los ya evidentes defectos de el precario equilibrio al ir únicamente sobre dos ruedas, el riesgo de caídas y accidentes, la acción de el viento y el frío y el no poder llevar casi carga, veo todavía peor el tener que ir vestido de manera especial para ir protegido, lo que te imposibilita realizar otras muchas acciones al bajarte del vehículo.


"Si quieres, puedes",  dice el proverbio. Lo que no dice
es cómo. También hay otro que dice "palos a gusto no duelen"


Con la anterior introducción quiero ir a parar a otra afición que choca frontalmente con ir en moto: el senderismo. Llevaba tiempo dándole vueltas a este tema, pero no fue hasta la semana pasada cuando lo sentí realmente al realizar la ruta del Pitón Volcánico de Cancarix en coche, en vez de en moto. Si iba vestido de motorista implicaba cargar con la pesada, calurosa e incómoda ropa protectora, lo que supone un enorme sobreesfuerzo para andar por sendas, caminos o campo a través. Si llevaba ropa más ligera y apta para caminar, sería totalmente inadecuada para ir en moto por su falta de protección ante el frío y posibles caídas ¿Resultado? mejor ir en coche y vestido adecuada y cómodamente para la ocasión.


Una pareja de moteros bien equipada irradiando felicidad.
Ahora, se irán de paseo o de senderismo...


Ya tuve oportunidad de hacer senderismo con ropa de moto en dos ocasiones. La primera a la Sima de Jaime "El Barbudo". Esta consistía en un agreste ascenso por un pseudocamino en la sierra de Crevillente, pero de relativa corta longitud. Era el mes de mayo y tuve que ir con la bolsa de utensilios en una mano y la cazadora perforada en la otra. Incómodo pero aceptable. En la segunda, la ruta a la Batería de Cenizas, hace unos meses, con la XJ6, para llegar a las baterías, y volver, tuve que caminar unos 6 km. y era una pista en muy buen estado para andar, pero pertrechado con el pesado chaquetón de cordura, los pantalones vaqueros con protecciones y las botas Magnum, quizá lo único realmente apropiado para caminar. Poder se puede, pero el resultado fueron rozaduras en las rodillas por las protecciones de los pantalones, una sudada impresionante, y eso que estábamos en diciembre -claro que aquí habría que matizar que fue un diciembre más propio de una primavera en el sudeste de España- una incomodidad absoluta, al tener que cargar en la mano con el chaquetón  y ampollas en los talones y varias zonas de los pies, aunque esto último lo achaco también a la falta de "callo" en los mismos más que a la inconveniencia del calzado. Encima tuve que dar gracias que, al llevar top case, pude dejar el casco en el mismo, si no ya hubiera sido de sufridor nato.


¡Viva la aventura! Es que esto de ser motero es
una pasada oye. ¡Qué manera de disfrutar!


A estas afirmaciones se pueden oponer otras razones como: compaginar aficiones, una semana una y otra, las demás; ir en moto con ropa que no sea de moto; llevar ropa de repuesto en unas maletas laterales o mochila... pero todas conducen a lo mismo: más incomodidad y menos tiempo a repartir entre actividades, con el añadido de que las motos son una afición... cara, tanto más cuanto mayor cilindrada y gadgets tenga, salvo que el presupuesto destinado a la misma se compense con un exhaustivo uso.

Otro punto relacionado, en cierta forma, con lo expuesto es que, tras más de cinco años de rutas y recorridos en moto dentro del radio de acción que me permite el tiempo disponible, creo que no quedan muchos sitios que "descubrir", por lo que o aumento el radio de acción a sitios más lejanos, lo que veo ciertamente difícil en la situación actual, o cambio a una actividad que me enganche nuevamente a sentir esa sensación de ver algo "nuevo", o lo mismo, pero desde otra perspectiva.

La conclusión parece evidente, pero de momento, me niego y me resisto a aceptarla, con lo que me ha costado llegar a esta segunda etapa de motero, tras veinte años de ausencia, y con la percepción que tengo de que el tiempo pasa muy rápido y no vuelve... Una solución intermedia sería vender una de las motos, la XJ6, como ya intenté, y me retracté, hace un par de meses.... Quizá sea la menos mala de las soluciones...






viernes, 4 de marzo de 2016

Pitón Volcánico de Cancarix 2.0 (versión enlatada)

Viernes, 04 de marzo de 2016. El destino es caprichoso, pero es así. Hoy hace tres años y un día que visité este paraje por primera vez: el Pitón Volcánico de Cancarix en la localidad del mismo nombre (Hellín, Albacete). La pertinente conjunción planetaria ha permitido que hoy volviera a ese paraje más preparado para hacer algo de senderismo y poder fotografiar con más detenimiento sus alrededores. También, como casi siempre, la falta de tiempo me ha impedido realizar el recorrido senderista completo de unos 7,5 km lo que, bien visto, no deja de ser una excelente excusa para volver a visitarlo con más tiempo y pausa.


Camino del Pitón Volcánico de Cancarix


Me remito a lo dicho en la anterior visita sobre las características de este accidente geológico, que bien merece una visita con tiempo, para realizar un recorrido a pie por su entorno, tan agreste como bello. Además, para las fechas que estamos, el tiempo y temperatura han sido magníficos, lo que me ha permitido caminar la totalidad de la parte de la senda en camisa, pero tampoco con tanto calor como para resultar sofocante.

Me hubiera gustado más haberla hecho en moto, pero como reza el título, en esta ocasión ha sido una ruta "enlatada", en un Clio 1.2 de 58 CV con casi 15 años, más lento que el caballo del malo. Aún así, acostumbrado a realizar rutas de media distancia con una 125 de 11 CV, incluso el Clio parecía "rápido", pero no es lo mismo. De todas formas, al contrario que el credo motero, aquí lo importante ha sido el destino, no el camino, aunque también he disfrutado, de aquella manera, del recorrido. El tema es que, de haberlo hecho en moto, con el equipamiento motero adecuado, no hubiera resultado muy agradable para caminar por estos agrestes parajes, por lo que he decidido llevar ropa más ligera y cómoda para andar bien, aún a costa de ir en una lata vieja.

Resumiendo, una agradable mañana invernal, más propia de la primavera, por un paraje totalmente recomendable para los amantes del senderismo y de la geología. Queda pendiente una nueva visita para realizar el recorrido senderista completo.


Panel descriptivo de la georuta 1 a la base de la montaña.


Inicio de la georuta 1 en suave ascenso y entre pinos.


Hay que tener cuidado. Aunque nos creamos el ombligo
del mundo, hay más animales y las abejas también existen.


Imagen del Pitón Volcánico desde la primera parada
de la georuta 1.


Panel informativo en la parada de la georuta 1, una
senda de alrededor de 0,5 km.


Perfil de rocas en la base del pitón en lo que debió
de ser una erupción hace unos siete millones de años.


Al final de la senda hay un pequeño espacio circular
desde el que se tiene esta imagen del volcán.


El tiempo era inmejorable para un 04 de marzo. En
mangas de camisa por el monte, unos 18-20 grados.


Panel informativo de la georuta 2, un sendero
circular que recorre todo el pitón volcánico.


Inicio de la georuta 2, la senda circular que recorre
el paraje, de unos 7,5 km.


Llegados a un punto, tienes que decidir: la derecha
o la izquierda, senderilmente hablando. Es circular.


A media distancia, y desde otra perspectiva, se tiene
esta otra imagen del volcán.


Una vieja lata, pero que me llevó y me trajo a lo
largo de casi 300 km.


Imagen Google del pitón volcánico con las dos
georutas marcadas en rojo, la segunda, a pesar de
la imagen, es circular, de unos 8 km.


En la época en la que yo hacía lo que ahora se llama
"senderismo" no había una red de senderos señalizada.
La comarca de Campos de Hellín tiene varios que merecen
mucho la pena.





















miércoles, 2 de marzo de 2016

Polvorín de Chinchilla 2.0 (versión adventure)

Miércoles, 02 de marzo de 2016. Hoy, por fin he podido realizar la ruta de largo recorrido que conduce hasta el antiguo polvorín abandonado de Chinchilla en Chinchilla de Monte Aragón (Albacete). Esta versión la denomino "adventure" ya que transcurre íntegramente por carreteras comarcales y locales y caminos rurales.

Hace unos meses realicé una primera incursión a este paraje con la XJ6. Inicialmente solía ir hasta el cercano cerro de "La Tinaja" (CorralRubio, Albacete) por la A-31, autovía de Madrid, cuando no conocía demasiadas carreteras de la zona. Cansado de la monotonía de esta carretera, decidí buscar rutas alternativas que combinaran, al menos, ambos tipos de vías. Surgió la versión mixta que consistía en ir por la autovía hasta Villena, dirección Yecla, para tomar la carretera que conduce hasta Montealegre del Castillo y CorralRubio. Esta ruta es la que he estado tomando durante muchas salidas por estos parajes.

La versión "adventure" es totalmente diferente. Partiendo desde Alicante, tracé una ruta que bordea la parte sur de Elche por la CV-851 hasta el Realengo, dirección Albatera, Hondón de Los Frailes, Algueña, Pinoso, Yecla, Fuente Álamo, Pétrola, Horna, se desvía por la infame AB-402 y termina en un camino rural de unos 6 km que conduce finalmente hasta el polvorín. Esta es la ruta que he seguido hoy con la TX. Han sido unos 352 km lo que supone estar más de seis horas encima de la moto con enormes variaciones de temperatura: calidez en la salida y frío y viento por la zona de aerogeneradores de Horna.

La ruta ha sido muy entretenida, si bien se me ha hecho un poco larga, en la fase de ida, principalmente por el desconocimiento y mal estado de la parte final de la misma y por el frío y fuerte viento en contra que he soportado hasta el final. He repuesto fuerzas en la gasolinera cercana al cerro de "La Tinaja" y he retornado por la carretera de CorralRubio. Lamentablemente, la minicámara de vídeo me ha jugado una mala pasada y se ha corrompido el fichero que contenía la filmación, probablemente, por quedarse sin batería durante la toma de imágenes, con lo que me he quedado sin vídeo de la parte final del recorrido y llegada al polvorín.


Perfil de la ruta de ida desde Hondón de Los Frailes.


Ubicación antigua, y nueva, del polvorín de Chinchilla


El camino que sale, a la izquierda, conduce al polvorín,
partiendo de la AB-402, tras unos seis km. El asfalto está 
mucho peor que en la foto y el camino, también.


Parte final de la ruta: un camino rural de unos 6 km
desde la AB-402. No está mal, pero tiene de todo,
torrenteras, surcos, piedras, piedrones, ramas bajas...


Panorámica de la carretera que conduce a las instalaciones
militares desde los polvorines.


Uno de los muchos polvorines abandonados.


La TX se portó fenomenal, como siempre, a pesar
del frío y fuerte viento en contra. Deiotarus también
se portó, como no podía ser de otra manera.


Una de las abandonadas garitas de vigilancia. Sólo
pensar estar ahí arriba haciendo guardia de madrugada,
da miedo y frío.


Estos otros silos de munición tenían pintura de
camuflaje.


Interior de uno de los silos. Es bastante mayor de
lo que aparenta por fuera.


Restos de la espina dorsal de algún  mamífero... ¡glup!


Los graffitis abundan en muchas de las instalaciones.


Revisando los alrededores de los silos de munición.


Calle central de la zona de acuartelamientos.


Más graffitis y pensamientos grabados en las ruinas.


Ya de vuelta, la nieve seguía haciendo acto de 
presencia en las cercanías del cerro de "La Tinaja".












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