miércoles, 2 de noviembre de 2016

Y ahora ¿qué?

Miércoles, 2 de noviembre de 2016. Como suponía, la venta de la TX me ha provocado un vacío difícil de suplir. Bueno, difícil no, casi imposible. La XJ6 la sigo considerando una excelente moto naked media, pero el hecho de tener que limitarme al asfalto, me hace sentirme algo así como "cojo".

Ciertamente, si nos paramos a pensar, el porcentaje de kilómetros recorridos por pistas y caminos es muy reducido comparado con los realizados por asfalto. Recuerdo que con la TX, no llegaba a un kilómetro de cada diez los que hacía por tierra. No obstante, se disfrutan mucho, son como la guinda del pastel, la cobertura de chocolate o la crema.  Además, está el factor "mental" de tener una máquina que no tiene casi límites en cuanto a por donde pueda circular. Más bien son los legales o los de la capacidad del propio piloto.


Honda CRF 250 L


Kawasaki KLX 250


Llegados a este punto, viene la segunda parte ¿qué hacer? Parece evidente que la solución pasa por poner -sería la cuarta vez- la XJ6 a la venta y buscar esa sustituta. El problema es ¿cuál? No me gustan las maxi trail, ni siquiera las medi trail. Bueno, es un decir. Gustarme me gustan, pero me parecen máquinas grandes, pesadas y caras, poco prácticas para el tipo de uso que tengo previsto darles y un derroche de tecnología. Tampoco quiero invertir mucho presupuesto, con lo que tendría que llegar con lo obtenido con la venta de la Yamaha, o si acaso, aportar una pequeña cantidad. Otra 125 no quiero, ya que sé lo que son, y como única moto me parecen claramente insuficientes para un uso mayoritariamente asfáltico, con incursiones en pistas y caminos y rutas de corta y media distancia. En media cilindrada no hay nada actualmente que pueda considerarse trail de verdad. Desaparecidas de catálogo la BMW G 650 GS y la Yamaha XT 660 R, no existe nada. Hay un vacío enorme entre las grandes trail de 1000 y 1200, con sus hermanas "pequeñas", las 800, y las 125. Por en medio sólo encontramos la casi desconocida MASH 400 Adventure y las pocas 250 que hay, más bien trail enduro o enduro "light", como las Honda CRF 250 L y Kawasaki KLX 250. Hay otras dos opciones que se situarían en medio de las 125 y las 250: la nueva Suzuki Van Van 200 y la Rieju Tango 250, pero se acercan más a la sencillez y bajas prestaciones de las 125 sencillas que a las de las modernas 250, aunque el concepto de estas sea más endurero.

Suzuki Van Van 200



Rieju Tango 250


MASH Adventure 400


Ya se oyen rumores de la presentación para 2017 de una nueva BMW GS, basada en la G 310 R de carretera. Suena interesante como trail ligera, pero es una máquina de nuevo diseño, con todo lo que ello implica. Suzuki parece que va a presentar una versión 250 de su conocida V-Strom, muy asfáltica, e intuyo que con un peso desproporcionado para una 250. También es posible que se comercialice la Royal Enfield Himalayan 400, pero es solo un proyecto. Esta recién aparecida moto india solo existe en versión carburada y sin ABS. Sacar una versión europea de este modelo requeriría tiempo, y estamos en la misma situación de la G 310 R: nuevo modelo y muchas posibilidades de fallos primerizos. La MASH Adventure 400 ha llegado tarde y cara, carísima para una moto de procedencia china con el logotipo de la marca francesa. En fin, así las cosas, y valorando la ligereza y sencillez por encima de otras cualidades más ruteras, sigo viendo a la CRF 250 L y a la KLX 250 como únicas opciones. La primera me parece más adecuada por su mayor difusión y la abundancia de accesorios para personalizarla, aparte de algo más baja de altura y de aspecto más robusto. Es una buena base sobre la que construir una trail de aventura ligera. Resumiendo, todo desemboca en la única opción que creo que encaja con mis pretensiones y que se venda en España, la que llevo teniendo en mente desde antes incluso de adquirir la TX: la Honda CRF 250 L.




sábado, 1 de octubre de 2016

Hasta siempre, mi AMIGA de acero

Sábado, 1 de octubre de 2016. Tras casi 14.000 km y tres años, mi amiga de acero, Keeway TX 125 S, ha pasado a otro propietario. Innumerables horas de dilema sobre lo que quería, o debía, hacer han desembocado en este desenlace. He mantenido durante casi tres años dos motos, pero también es verdad que no tenía coche, o al menos algo que pudiera llamarse coche "de verdad". La llegada de un coche nuevo, ya medianamente decente, me ha hecho replantearme que una de las motos habría que sacrificar. La falta de tiempo me impedía sacarles el partido que podían ofrecer, y creo que es la menos mala de las decisiones. Una vez asumido que una habría que venderla, la siguiente decisión era ¿cuál? Siempre he mantenido que la sacrificable era la XJ6 puesto que es una moto de carretera con el mismo perfil rutero que un coche. Quedarme únicamente con la TX tampoco me satisfacía, ya que es una moto, digamos, un poco escasa para rutas de media distancia. A su ritmo te lleva a cualquier sitio, pero necesitas TIEMPO. Así pues, una solución intermedia pasaba por vender ambas y adquirir una Honda CRF 250 L, la única moto trail ligera medianamente decente que se vende en España, aun con su estilo más endurero. Vender dos motos para hacerse con una nueva supone fundir el presupuesto de la venta de ambas, y aún así, una CRF 250 L es muy inferior a la XJ6 en asfalto, aunque su polivalencia y superioridad respecto a la TX podría hacerla válida. En definitiva, como todas las decisiones, he preferido quedarme con una moto de carretera plenamente válida, aún a costa de renunciar a pistas, caminos y todos esos parajes con los que he disfrutado tanto estos últimos tes años.


La Keeway TX 125 S en su ambiente: caminos y pistas
de montaña, carreteras terciarias.


Nunca pensé que una moto tan pequeña y de tan escasa potencia pudiera proporcionarme tanta sensación de libertad, tanta empatía, tantas satisfacciones. En mi caso, está claro que no todo es la marca, el modelo, la tecnología o los gadgets. Nunca la olvidaré.

Un resumen de algo más de un minuto de los mejores momentos con mi amiga es lo mínimo que puedo ofrecer a quien me ha dado tanto, a cambio de tan poco. ¡Hasta SIEMPRE mi AMIGA de acero!




Ninguna me ha dado tanto... a cambio de tan poco...





viernes, 16 de septiembre de 2016

La gran decisión 2.0

Viernes, 16 de septiembre de 2016. Lo he intentado, pero ha llegado lo inevitable. Con la llegada del coche nuevo, dos motos era demasiado. No ya por el tema económico, ya que son motos baratas de utilización, sino por algo mucho más intangible: la falta de tiempo. Resumiendo, por tercera vez, he puesto la XJ6 a la venta, y esta creo que será la definitiva. Prefiero quedarme con un coche nuevo medianamente bueno y una moto de batalla para las rutas rurales, que tener, además, otra moto de carretera para la que me costaría encontrarle tiempo para usarla.

Gran moto esta XJ6. Dura como la vida, inmutable como el tiempo, suave, dulce y agradecida de usar, pero con genio si se lo buscas, y para colmo, la moto que menos consume de todas las que he tenido, si exceptuamos -obviamente- la TX que es una 125.










Actualizado: Jueves, 28 de septiembre de 2016. Parece que el destino es caprichoso y ha querido que vendiera antes la TX. La idea inicial era vender primero la XJ6, luego la TX y adquirir una Honda CRF 250 L que supliera a ambas como única moto. Este cambio, como todos, tenía sus cosas buenas y menos buenas. Las primeras, el ser una moto polivalente y ligera, del estilo de la TX, pero mejor. Las segundas, que el cambio, prácticamente, absorbería todo el presupuesto de la venta de ambas motos y que, aún en su polivalencia, es una moto netamente inferior a la XJ6 en carretera. Por tanto, parece ser que el estado final va a ser vender la TX, aún a costa de sacrificar las rutas por pistas y caminos, y quedarme con la XJ6 como única moto y pareja del Micra. Además, es la solución económicamente más rentable. Se cierra una etapa, pero se abren otras.

Qué tía, esta XJ6, ha resistido tres intentos de venta sin despeinarse. Solo por eso, merece la pena dedicarle el tiempo, la atención y los kilómetros que -quizá- no le he dedicado hasta ahora. Además, parece sintomático que quiere quedarse conmigo y no le debo fallar. De la TX, qué decir, esta pequeña gran moto me ha hecho descubrir el mundo trail y disfrutar como nunca de los ambientes que me gustan. Ninguna me ha dado tanto a cambio de tan poco. Creo que es lo mejor que se puede decir de alguien o de algo.




Me gusta