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viernes, 5 de febrero de 2016
Balance de dos años de motociclismo trail
Viernes, 5 de febrero de 2016. Llevo unas semanas con poca actividad motera. Se me ha juntado un imponente y duradero catarro invernal (invierno es un decir) con un replanteamiento de ideas sobre el hecho de tener dos motos tan diferentes y un coche viejo. Todo ello ha motivado que, aunque haya movido las motos, han sido más bien paseos que rutas, de escasa longitud y por sitios ya conocidos.
He estado reflexionando sobre los ya más de dos años de rutas teniendo dos motos centrándome, sobre todo, en el uso de la pequeña trail TX 125, ya que teóricamente, su motivo de compra fue el introducirme en este mundo y explorar y adentrarme en caminos y pistas. Es cierto que esta pequeña moto me ha posibilitado acceder a sitios que, de no disponer de ella, probablemente no hubiera conocido nunca. También es cierto que, al vivir en un entorno urbano, acceder a estos lugares escondidos y la búsqueda de pistas y caminos, provoca que tenga que hacer muchos kilómetros de asfalto.
El balance asfalto-tierra es totalmente desproporcionado, hasta tal punto, que me ha hecho plantearme si realmente merece la pena una moto de este tipo, aunque como todo, estas valoraciones son muy subjetivas y no dependen necesariamente de su duración ni su longitud. Este tema también está relacionado con la proporción horas de disfrute/coste de compra y mantenimiento ya que, también es para plantearse si merece la pena invertir en algo que te proporciona sólo unas horas de disfrute una o dos veces por semana. Por dar un dato, de los ya más de 11.000 kilómetros que llevo con la TX 125 a fecha de hoy, haciendo una estimación optimista, calculo que lo que es rutas por caminos y pistas no hayan llegado ni a los 1.000 kilómetros. Los otros 10.000 han sido asfalto puro y duro, más o menos roto, más o menos secundario, terciario o cuaternario, pero asfalto al fin y el cabo. La proporción es pues de 10 a 1 a favor del asfalto.
Otro dato: las rutas que tenían la mayor cantidad de kilómetros de pistas han sido las de las sierras murcianas de La Pila y El Carche, seguidas de la Vía Verde del Serpis, el Camí de la Torre y las Cuevas y Rambla de Las Ventanas. El resto de rutas terreras han sido distancias cortas en las que la mayor parte del recorrido ha sido asfáltico y solo una muy pequeña porción ha correspondido a caminos de tierra.
Todo esto me plantea de nuevo el uso y la conveniencia de utilización de ambas motos, TX 125 y XJ6, tan diferentes, pero a la vez, tan complementarias. La primera, polivalente, de doble propósito, ligera y manejable, pero de escasa potencia para salidas medio largas en carretera, ya que no es capaz de seguir el ritmo normal del tráfico, y sólo se encuentra a gusto en vías secundarias y solitarias o caminos. La segunda, también polivalente, pero totalmente asfáltica, con potencia suficiente para igualar o superar las prestaciones de cualquier coche medio, pero que nunca se me ocurriría meterme con ella por un camino o pista por donde, sin embargo, circularía sin problemas con un coche.... Claro, que para eso está el coche...
Realmente, a pesar de esta disparidad de usos y de resultados, sigo pensando que los tres vehículos son "necesarios" y convenientes: La TX 125, a pesar de sus limitaciones, es una moto que cumple para el objetivo y resultado que pretendo de ella: salidas de corta y media distancia a entornos rurales, por vías preferentemente secundarias, que puedan incluir algún camino. La XJ6 para salidas puramente asfálticas de cualquier distancia y condición, aunque mejor si son vías en buen estado para así aprovechar su potencia. El Clio se queda como vehículo herramienta, con una finalidad puramente utilitaria, aunque este sería el más próximo a sustituir ya que, aunque disfruto montando en moto en carretera, también disfruto yendo en coche, siempre que el coche sea un vehículo que merezca la pena y de unas ciertas prestaciones y equipamiento. En este caso, como ya expuse en moto versus coche, chocaría su utilización con la XJ6, aunque no tiene porqué ser excluyente.
He estado reflexionando sobre los ya más de dos años de rutas teniendo dos motos centrándome, sobre todo, en el uso de la pequeña trail TX 125, ya que teóricamente, su motivo de compra fue el introducirme en este mundo y explorar y adentrarme en caminos y pistas. Es cierto que esta pequeña moto me ha posibilitado acceder a sitios que, de no disponer de ella, probablemente no hubiera conocido nunca. También es cierto que, al vivir en un entorno urbano, acceder a estos lugares escondidos y la búsqueda de pistas y caminos, provoca que tenga que hacer muchos kilómetros de asfalto.
La TX 125 S. A pesar de la imagen, la proporción
asfalto-tierra es de 10 a 1 a favor del primero. Es
lenta, de escasa potencia, pero a diferencia de un
coche, padeces, pero disfrutas.
lenta, de escasa potencia, pero a diferencia de un
coche, padeces, pero disfrutas.
Otro dato: las rutas que tenían la mayor cantidad de kilómetros de pistas han sido las de las sierras murcianas de La Pila y El Carche, seguidas de la Vía Verde del Serpis, el Camí de la Torre y las Cuevas y Rambla de Las Ventanas. El resto de rutas terreras han sido distancias cortas en las que la mayor parte del recorrido ha sido asfáltico y solo una muy pequeña porción ha correspondido a caminos de tierra.
Unos 30 kilómetros de camino para subir y bajar de
la sierra de "El Carche"... pero para ello tuve que
recorrer unos 170 de asfalto.
La XJ6 sin accesorios. Una polivalente naked de
asfalto, con la que nunca me metería por un camino
por el que, sin embargo, sí lo haría en coche. No
padeces, sólo disfrutas.
Renault Clio Alizé 1.2 8V de 58 CV. Un vehículo
"electrodoméstico". Te lleva, pero no disfrutas, padeces.
Realmente, a pesar de esta disparidad de usos y de resultados, sigo pensando que los tres vehículos son "necesarios" y convenientes: La TX 125, a pesar de sus limitaciones, es una moto que cumple para el objetivo y resultado que pretendo de ella: salidas de corta y media distancia a entornos rurales, por vías preferentemente secundarias, que puedan incluir algún camino. La XJ6 para salidas puramente asfálticas de cualquier distancia y condición, aunque mejor si son vías en buen estado para así aprovechar su potencia. El Clio se queda como vehículo herramienta, con una finalidad puramente utilitaria, aunque este sería el más próximo a sustituir ya que, aunque disfruto montando en moto en carretera, también disfruto yendo en coche, siempre que el coche sea un vehículo que merezca la pena y de unas ciertas prestaciones y equipamiento. En este caso, como ya expuse en moto versus coche, chocaría su utilización con la XJ6, aunque no tiene porqué ser excluyente.
lunes, 11 de enero de 2016
La gran decisión
Domingo, 10 de enero de 2016. Llevaba ya bastante tiempo pensando el tema de tener dos motos y el uso que le daba a cada una. El tener dos motos implica que al final termines decantándote por una de ellas, salvo que tengan usos claros y diferenciados. Lo he intentado y mantenido durante más de dos años, pero creo que es hora de perfilar más los usos. En octubre de 2015 ya plasmé por escrito parte de estas reflexiones en el artículo moto vs coche. Desde noviembre de 2013 en que adquirí la TX 125 S, con la que me introduje en el mundo trail, descubrí un mundo de posibilidades que hasta entonces no conocía, o más bien, estaban aletargadas. Hasta ese momento solo había tenido motos de carretera y mis escarceos con vehículos en el monte, o caminos, se reducían a la época en la que circulaba por estos entornos en coches del tipo Renault R-6 o Talbot 150. Con ella comencé a introducirme de nuevo en parajes de carreteras secundarias, terciarias, cuaternarias, caminos, pistas y ambientes rurales y empecé a identificarme de nuevo con lo que verdaderamente me gustaba.
No me gusta correr, ni las grandes potencias -especialmente en moto- no me gusta competir, ni tampoco necesito tecnología ni compararme o impresionar a nadie. Por ello, elegí la moto trail nueva más sencilla y barata que en ese momento se encontraba en el mercado de entre las disponibles. Si bien es cierto que tiene una escasa potencia que no permite seguir el ritmo normal del tráfico en carreteras rápidas y que, por ello, muchos considerarían que no sirve para rutas medio largas, si que disfruto de ella en cuanto planifico las mismas por vías alternativas, alejadas de autovías o nacionales y que incluyan pistas o caminos. El grado de disfrute en estos ambientes ha llegado a tal nivel que el hecho de circular únicamente por carretera en moto ya no me atrae. Ir en moto por asfalto y tener que limitarme a este, con la cantidad de caminos que existen, me hace sentirme menos libre. Tampoco me gustan las tan de moda medi o maxitrails aventureras, motos multipropósito que podrían cubrir ambos papeles pero que considero totalmente pasadas de precio y peso. Con la inversión necesaria para una moto de esas características prefiero un coche con un cierto nivel de prestaciones y equipamiento.
Toda esta introducción viene al hilo de que he tomado la gran decisión: poner a la venta mi Yamaha XJ6 N SPecial quedándome como única moto con la Keeway TX 125 S. Es una decisión "dura" porque la XJ6 es una moto que me gusta mucho. En su tipo: naked sencilla y económica de cuatro cilindros y media cilindrada no tiene competencia. En el mercado actual, las motos de corte similar son todas bicilíndricas y el modelo de Yamaha, salvo por la poco conocida y menos difundida Benelli BN 600, no tiene rival en su rango de potencia y precio. Me da cierta "pena" porque además de la exclusividad de ser un modelo de serie limitada -versión SP- está muy bien equipada, pero las decisiones son así: aceptas unas cosas renunciando a otras, no se puede tener todo. La idea es quedarme con una sola moto: la trail ligera TX 125 S para rutas rurales y un coche nuevo para el resto de recorridos, sustituyendo el vetusto actual... casi decidida la versión, pero a falta de confirmarla. Una gran responsabilidad recae sobre la TX al quedarse, previsiblemente, como la única moto de aventura agraria de Deiotarus.
Renault R-6 (1981) En uno similar recorrí infinidad
de caminos por las provincias de Guadalajara y Cuenca.
5,5 años y unos 45.000 km recorridos. Comprado con
12 años, retirado con 17,5.
5,5 años y unos 45.000 km recorridos. Comprado con
12 años, retirado con 17,5.
Talbot 150 GT2 (1990) El vehículo que más tiempo he
tenido y más kilómetros he hecho: 10 años y 130.000 km.
por todo tipo de carreteras, caminos y pistas. Comprado con
8 años, retirado con 18
8 años, retirado con 18
No me gusta correr, ni las grandes potencias -especialmente en moto- no me gusta competir, ni tampoco necesito tecnología ni compararme o impresionar a nadie. Por ello, elegí la moto trail nueva más sencilla y barata que en ese momento se encontraba en el mercado de entre las disponibles. Si bien es cierto que tiene una escasa potencia que no permite seguir el ritmo normal del tráfico en carreteras rápidas y que, por ello, muchos considerarían que no sirve para rutas medio largas, si que disfruto de ella en cuanto planifico las mismas por vías alternativas, alejadas de autovías o nacionales y que incluyan pistas o caminos. El grado de disfrute en estos ambientes ha llegado a tal nivel que el hecho de circular únicamente por carretera en moto ya no me atrae. Ir en moto por asfalto y tener que limitarme a este, con la cantidad de caminos que existen, me hace sentirme menos libre. Tampoco me gustan las tan de moda medi o maxitrails aventureras, motos multipropósito que podrían cubrir ambos papeles pero que considero totalmente pasadas de precio y peso. Con la inversión necesaria para una moto de esas características prefiero un coche con un cierto nivel de prestaciones y equipamiento.
Yamaha XJ6 N SPecial, excelente y equilibrada
naked media, pero lo mío es el multipropósito ligero.
Toda esta introducción viene al hilo de que he tomado la gran decisión: poner a la venta mi Yamaha XJ6 N SPecial quedándome como única moto con la Keeway TX 125 S. Es una decisión "dura" porque la XJ6 es una moto que me gusta mucho. En su tipo: naked sencilla y económica de cuatro cilindros y media cilindrada no tiene competencia. En el mercado actual, las motos de corte similar son todas bicilíndricas y el modelo de Yamaha, salvo por la poco conocida y menos difundida Benelli BN 600, no tiene rival en su rango de potencia y precio. Me da cierta "pena" porque además de la exclusividad de ser un modelo de serie limitada -versión SP- está muy bien equipada, pero las decisiones son así: aceptas unas cosas renunciando a otras, no se puede tener todo. La idea es quedarme con una sola moto: la trail ligera TX 125 S para rutas rurales y un coche nuevo para el resto de recorridos, sustituyendo el vetusto actual... casi decidida la versión, pero a falta de confirmarla. Una gran responsabilidad recae sobre la TX al quedarse, previsiblemente, como la única moto de aventura agraria de Deiotarus.
Actualizado: Lunes 18 de enero de 2016. Decía el artista
francés de origen cubano, Francis Picabia, algo así como "Nuestra cabeza
es redonda para permitir al pensamiento cambiar de dirección". Eso es lo
que hecho. He llegado a la conclusión de que vender la XJ6 me generaría un
vacío existencial, moterilmente hablando, que no compensaría con un vehículo de
cuatro ruedas por bueno que sea. Así pues, cualquier cambio en mis medios de
automoción, salvo necesidad perentoria, tendrá que pasar por mantener la XJ6.
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