martes, 25 de septiembre de 2018

Dakar 18 the game

Martes, 25 de septiembre de 2018. Hoy se pone a la venta un videojuego de una temática que a los aficionados a las motos y coches, y sobre todo, a los rallys y raids nos encanta: Dakar 18.

Hacía mucho tiempo, desde los Dakar 1 de 2001 y Dakar 2 de 2003, en la época de la PlayStation 2, que no había un juego dedicado a este mítico rally. Con la potencia y tecnología actuales, se ha conseguido diseñar un videojuego que recrea bastante fielmente el Dakar en su nueva configuración, lejos del continente africano, y que se centra en los países sudamericanos por los que transcurre: Perú, Bolivia y Argentina. Cuenta con una superficie jugable de más de 16.000 km recreados con precisión satelital, lo que lo convierte en el juego con un mundo abierto más grande hasta le fecha.

Como no podía ser menos, me he hecho con él para la plataforma XBOX ONE. Las primeras impresiones son que el juego es lo que promete y lo que parece: una pseudosimulación del Dakar, con todo lo bueno y malo que conlleva. Quiero decir, que no es el típico juego de coches de correr a toda pastilla a batir a los demás rivales y al crono. Bueno, sí y no. Tienes que correr y tienes que batir a los demás rivales, claro está, pero aquí lo principal no es correr, si no, NO PERDERSE, y evitar los DAÑOS graves que pueden dejarte fuera de la carrera. Además, las etapas tienen una longitud tal que pueden durar muchos minutos, por no decir horas.

A modo de ejemplo, en la etapa prólogo de 35 km digamos que me fue bastante bien, salvo por una pérdida en un punto de control que me penalizaron con 30 minutos. Reinicié el tramo para no empezar con un lastre tan grande y al segundo intento gané la etapa, eso sí, en nivel novato.

En la segunda etapa, ya de 271 km y siguiendo con el nivel novato, los primeros 100 km más o menos bien, con algún despiste. En un determinado punto de control, sencillamente no fuí capaz de encontrar el track correcto tras innumerables vueltas. No sé si realmente por torpeza o por algún bug. Tuve que reiniciar en ese punto de control, intenté encontrar el track correcto y nada. Me decía una y otra vez que nos habíamos perdido. Tras un montón de ciberkilómetros intentando encontrar el camino correcto y algo así como 1:30 horas con el mando en las manos, sudando y cansado, he tenido que dejarlo para retomarlo más tarde. Por cierto, en una de las bajadas de dunas, iba pasado de velocidad y se me desprendió el capó. Además, tuve que parar en medio de las dunas a reparar el radiador que lo tenía al 28% de daños. Tiene un sistema de daños implementado muy bueno en porcentajes y diferentes partes del vehículo. Añado, además que juego en nivel novato. El normal, añade más dureza a los daños y no llevas brújula fuera de pista. Hay otro modo de dificultad "Leyenda", desbloqueable cuando ganas en normal. Este es HARDCORE total, ya que es todavía más difícil, sin brújula y no se guardan los puntos de control, con lo que tienes que hacerte toda la etapa del tirón. Si alguien es capaz de ganar el CiberDAKAR en este nivel, que me avise y tiene una buena ración de birras y gambas de invitación porque debe ser LA HOSTIA de difícil... jajajaja

¡¡¡Es el DAKAR!!!

A modo de conclusión breve y primeras impresiones, digamos que es un juego no apto para impacientes y nerviosos. Es tanto o más importante no perderse y navegar que correr. PFFFFF A ver si consigo terminar la segunda etapa esta noche...

Tras dormir y más de ocho horas después...

Al final, tuve que repetir la segunda etapa del Dakar, ya que me equivoqué interpretando el roadbook y no había manera de encontrar el trazado correcto, tras un montón de reinicios en el punto de control que me había perdido.

En este segundo intento, conseguí acabar la 2ª etapa en un tiempo aproximado de 1:01 horas con el Renault Duster (tiempo real de juego alrededor de 1:30 horas). Reseñar que fueron 271 km y creo que 82 puntos de control. Aún así, perdí el track en varios de ellos. El problema es que cuando le das a recargar el último punto de control, porque te has perdido, te meten 20 minutos de penalización por cada uno, lo que veo francamente excesivo ya que no guarda proporción con el tiempo total de etapa. Para dar una idea, de los 82 puntos de control, me debí perder en  8 ó 10 de ellos, con lo que sumando la penalización de cada reinicio, con otra por llegar muy rápido a uno de los puntos de control principales (15 minutos de penalización), me penalizaron nada menos que con 5 horas y 50 minutos. Es decir, que sobre una etapa que hice en 1 hora y 1 minuto, el tiempo final fue de 6 horas y 51 minutos, lo que prácticamente me hace imposible tener alguna opción de victoria. Creo que este hecho no sé si está basado en la realidad, pero me parece que no guarda proporción.

A todo esto añadir que llegué al límite de la mecánica, con daños en el radiador, transmisión, capó, ruedas, embrague... Tenía el testigo rojo de avería encendido, pero no quería parar a reparar porque eso supone más tiempo y más penalización... De combustible, sin embargo, iba sobrado. Y esta etapa no es de las más largas ni mucho menos, las hay de 700 y 900 km.

En fin, que este primer Dakar, como en la realidad, me lo voy a tomar como una toma de contacto para aprender la técnica de la navegación, interpretar bien los símbolos del roadbook y cómo pilotar en función del terreno. La moraleja es que, en caso de perderse, siempre es preferible intentar encontrar un punto de referencia por uno mismo, a recargar el último punto de guardado, para evitar penalizaciones.

Continuará...


Dakar 18 The game: para PS4, XBOX One y PC.


Fechas de lanzamiento internacional de Dakar 18:
mes de septiembre.


Tanto las motos como los quads son recomendables
solo para los más experimentados, al no llevar copiloto.


Simbología del RoadBook, la guía
que nos orientará en el Dakar.







lunes, 23 de julio de 2018

1984: la sociedad que nos quieren imponer

Lunes, 23 de julio de 2018. En los años 50 del siglo pasado se publicó la novela "1984" de George Orwell. Es una novela política de ficción que introdujo el concepto del intervencionismo absoluto del estado en la vida de las personas.

Año 2018, vivimos un continuo, repetitivo, constante y masivo bombardeo de información de los medios con noticias que no tienen el fin de informar, sino de manipular la opinión de la sociedad para hacerla manejable, como si llevara unas anteojeras, enfocada en la dirección que los manipuladores quieren y anulando todo pensamiento crítico.

Las noticias interesadas de los medios de manipulación y las recientes decisiones de los politicastros que padecemos, han hecho que me haya venido a la mente esta novela, y su película basada en la misma, ya que da la impresión de que todo lo que predice Orwell en la misma se está cumpliendo paso a paso. Y lo peor de todo es que no sabemos el desenlace.

Hace tiempo que me di cuenta de esta situación, el problema es cómo afrontarla. Vivimos en una especie de "rueda de hámster gigantesca" (sociedad) y nosotros somos como el hámster que cree que dando vueltas va hacia algún sitio. Si te sales de ella, empiezan las dificultades. Es un problema de dos partes: primera, darse cuenta; segunda, qué hacer. A veces pienso que es mejor vivir en la ignorancia, pensar que el Estado mira por tu bien, y hacer lo que "debes" hacer. Quizá, solo quizá así se sea más feliz. Darse cuenta de la manipulación y no hacer nada, no saber cómo canalizar esa reacción, puede tener efectos dañinos para la psique.

De nosotros, de nuestra capacidad crítica, de nuestra capacidad para buscar fuentes alternativas de información, de nuestra capacidad de pensar por sí mismos, de nuestra capacidad para salirnos de la "rueda" depende que el camino que llevamos no nos conduzca a un fin indeseable. Novela y película totalmente recomendadas.


Cámaras de vídeo-vigilancia por todos lados.
¿A alguien le suena?


La guerra es paz, la ignorancia, fuerza; la libertad es
 esclavitud. Repite una mentira hasta que parezca verdad.


El "Gran Hermano" (Estado) te está viendo.


Una de las muchas portadas de la
famosa y predictiva novela de Orwell.


El ciudadano perfecto: consume y
obedece. No cuestiones el sistema.









sábado, 21 de julio de 2018

Honda SH 300i

Sábado, 21 de julio de 2018. Nunca pensé que me llegaría a interesar por los scooter, pero lo cierto es que tras probar durante ya unos cientos de km la Rieju Bye Bike, resulta que me encanta el cambio automático por variador. Esa sencillez y efectividad a la hora de mantener el régimen del motor, la ausencia de maneta de embrague, de pedal de cambio, del constante procesamiento mental sobre la marcha que tienes que llevar, de reducir, o subir de velocidad, de encontrar el punto muerto, de ruidos, de durezas, de golpes... que empiezo a vislumbrar que a la CRF250L no le queda mucho tiempo de estar conmigo... Quizá sea que me estoy volviendo mayor, o cómodo, pero todo son etapas y tienes que pasar unas para llegar a las siguientes.

Es cierto que el cambio por variador y embrague centrífugo también tiene sus defectos, cómo no, especialmente la pérdida de potencia en la fricción de los componentes, y ya como algo personal, el perder ese "feeling" que supone el decidir por uno mismo cuándo cambiar de marcha. Aún así, si se trata de agrado y suavidad de conducción, creo que un cambio por variador no tiene rival en cuanto a agrado de manejo. Por otro lado está el tema de que en una moto tradicional tienes todos los miembros ocupados, dos de ellos, brazo y pierna izquierdos, solo para el cambio, por no hablar del pie derecho para el pedal de freno. En un scooter automático puedes llegar a manejarlo únicamente con el brazo derecho. Quizá, solo quizá, un muy buen y preciso cambio mecánico lo pudiera igualar en placer de conducción, pero no he tenido ocasión de experimentar algo tan bueno.

El caso es que me ronda la idea de en un futuro cercano, cambiar la CRF250L por un scooter. Es verdad que no tiene la imagen aventurera de la trail nipona, que no es tan capaz de andar por terrenos en mal estado con esa eficacia, pero si echamos cuentas, los km realizados por vías no pavimentadas o en mal estado son escasos. De esto me estoy dando cuenta con más profundidad ahora, desde que tengo la Bye Bike, donde se da la paradoja de que me muevo más por tierra, con esta, que con la propia CRF250L con la que -mayoritariamente- solo la uso en asfalto. También es cierto que aún en ese ambiente es una moto sumamente manejable y agradecida, y tiene un comportamiento intachable, pero la combinación de cambio mecánico y excesiva altura de asiento sobra y... ese cambio automático... una vez que lo saboreo, lo quiero, hasta el punto de querer desterrar todos los cambios manuales, tanto en motos, como en un futuro, también en latas.

Y volviendo al mundo de los scooter, no se me ocurre mejor opción que el ligero y manejable scooter de rueda alta de 300 cc de Honda, el SH300i. Si tiene que ser scooter, en mi criterio, debe ser de rueda alta. Al menos, si tengo que meterme por pistas o vías no pavimentadas en no muy buen estado, siempre será más efectivo que uno de rueda pequeña. Además, también en asfalto debería tener un comportamiento y aplomo más de "moto". Por otro lado, la cilindrada de 300 me parece un perfecto compromiso entre prestaciones y ligereza. Suficientemente potente para moverse en carretera con dignidad, pero con un peso todavía contenido que la hace manejable, alrededor de 170 Kg en orden de marcha.

Hmmmm.... No lo barajo como algo inmediato, puesto que tengo que madurar la idea, pero... cuando algo se te mete en la cabeza...


Honda SH 300i 2018.


Cuadro de mandos de la SH 300i.


Walkaround de la SH 300i por MotorCycleTube.









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