miércoles, 11 de mayo de 2022

Tanta moto, tanta moto... ¿y porqué no un descapotable?

Miércoles, 11 de mayo de 2022. Ando dándole vueltas, ya hace tiempo, a la posibilidad de que, cuando me harte/canse de las motos, momento que puede que llegue, o puede que no, sustituirlas por un coche de segunda mano, descapotable y con matices deportivos. Digo sustituirlas, aunque soy consciente de que eso es casi imposible. Las sensaciones que proporciona una moto, aunque sea de pequeña cilindrada, no son comparables a las de ningún otro vehículo, pero en cierto modo, si es un coche descapotable, puede asimilarse la sensación, al menos en el tema de sentir el viento, no tener techo y estar más en contacto con el ambiente que te rodea mientras circulas.

Una vez dicho lo anterior, y partiendo de un uso puramente lúdico, todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Las ventajas del coche son evidentes, más seguro, más capacidad de carga, más autonomía y menos dependiente de la fuerza y corpulencia física que una moto. Las pegas, están más ligadas al complejo mundo de las sensaciones y al hecho de que un coche nunca va ser un vehículo tan "íntimamente ligado" a su piloto como una moto. Tema económico aparte, la principal es que, como he comentado, ningún coche, por muy descapotable y muy potente que sea, puede suplir las sensaciones de una moto, aunque evidentemente, también puede proporcionar otras, que aunque no sean asimilables, pueden ser igualmente placenteras.

Desde hace ya un cierto tiempo me importa bastante poco el tema de ser "más o menos motero", los viajes "adventure", el grabar y publicar las rutas y toda la parafernalia del mundo motero. Redescubrir esa maravillosa sensación de hacer las cosas para uno mismo, sin pensar en enseñarlas para que lo vean los demás, es como volver a descubrir algo que creías que no existía, que no podía ser. Sigo conservando esa inclinación por salir, ver, conocer, explorar y experimentar sensaciones, combinadas con el manejo de una máquina de dos o cuatro ruedas, así como por los ambientes rurales, pero más enfocada al disfrute puro y duro, sin pensar en nada más.

En esta deriva mental, he pensado en tres vehículos casi míticos, y actualmente bastante "asequibles" de precio si se elige una buena unidad, que normalmente es posible encontrar, ya que suelen ser vehículos bien cuidados, que no se destinan a grandes viajes, y que por tanto, no suelen tener grandes kilometradas. El Mercedes SLK, el Mazda MX5 y el BMW Z3. Hay más modelos, pero para no dispersarme mucho, me he centrado en esos tres. ¿Qué pasará? aaaaaahhhh... Sólo el destino lo sabe... De momento, disfrutaré de (y con) la Triumph, MH Motor Hispania y Rieju, que podrían ser las últimas motos...


Mercedes SLK, limpieza de líneas en el deportivo
descapotable de la prestigiosa firma alemana.


Mazda MX-5, el pequeño y exclusivo descapotable
japonés, toda una delicia para los sentidos.


BMW Z3, la personal forma de la casa bávara de
entender un deportivo descapotable.









sábado, 23 de abril de 2022

La silla de pensar

Sábado 23 de abril de 2022. Me he comprado una silla de pensar. Tras muchos años, y muchos sitios visitados, he pensado que en vez de andar buscando un sitio, una piedra o un suelo para sentarme, porqué no hacer la vida un poco más cómoda y comprarme una silla plegable. Recrearme en mis pensamientos, o simplemente no pensar en nada, solo sentir la naturaleza, es una de mis aficiones, y si se hace de una manera más o menos cómoda, sentado en una silla, en vez de en el suelo o en una piedra, mejor que mejor.

El hecho de dudar tanto sobre su adquisición iba más bien por no andar con otro trasto más, aparte de que, dado mi carácter inquieto y explorador, no me atraía la idea de llegar a un sitio y quedarme sentado, sino todo lo contrario, andar, andar y andar, pero hay ocasiones en las que me apetece simplemente quedarme en el sitio observando en el paisaje.

Tras darle bastantes vueltas sobre las ventajas e inconvenientes, he llegado a la conclusión de que mejor arrepentirse de lo que has hecho que de lo que no has hecho, así que ya tengo mi silla, ya puedo pensar más a gusto en esos entornos inhóspitos que me gustan... 


La nueva silla de pensar, un accesorio largamente
esperado, que al final, ha llegado.







miércoles, 20 de abril de 2022

Macbor Eight Mile 125

Miércoles, 20 de abril de 2022. Cuando adquirí la MH Bogga Rocker 125, en agosto del año pasado, la moto que realmente tenía en mente para complementar la Triumph Street Scrambler era la Eight Mile 125. La veía como una réplica, a escala 125, de la máquina británica. El problema era que en esa época la mayoría de modelos estaban en transición de la Euro 4 a la Euro 5, con lo que de la Eight Mile no había stock, al verderse todas las Euro 4, y las Euro 5 todavía no habían llegado. Sin embargo, las Bogga Rocker Euro 5 comenzaban a llegar. Ahí estaba yo, llegué, ví, y compré. Me pareció el modelo que mejor encajaba con mi propósito, en ausencia de la Eight Mile. A fecha de hoy, sigo muy satisfecho con la moto, aunque el ojo siempre se me va hacia la moto de escape lateral alto.

No obstante, la MH Bogga Rocker también es una máquina bastante completa, en ciertos aspectos me gusta incluso más que la Eight Mile, como su bonito cuadro digital a color en forma de un único reloj, con bastante información. Además, incorpora un práctico asa trasera, fácilmente sustituible por un portabultos trasero, aspectos de los que carece la Eight Mile. Esta, sin embargo, incorpora el escape de salida lateral alto, impronta típicamente scrambler que le da una personalidad innegable, junto con las tapas laterales para insertar un número y la horquilla con fuelles protectores, en comparación con la Bogga Rocker y su horquilla invertida sin protección y su escape bajo.

A nivel mecánico son muy similares, ambas con motores 125 4T refrigerados por aire, con cambio de 5 velocidades y potencias que rondan los 10 CV, alimentados por inyección Delphi, la MH, y Mikuni la Macbor con homologación Euro 5, chasis de simple cuna abierta, frenos de disco en ambas ruedas y neumáticos mixtos, entre otros detalles.

En fin, aunque ambas son de precioso diseño retro, tengo que reconocer que me gusta "un poco más", la estampa de la Eight Mile, por estar más cercana al concepto original scrambler, en comparación con la Bogga Rocker, pero una elección es una elección, con sus circunstancias... 


Macbor Eight Mile 125, estampa scrambler de
pura cepa con el escape lateral alto.


El lado izquierdo es menos vistoso, destacando la
tapa donde insertar el número.


Clásico cuadro de dos relojes analógicos en la
Eight Mile 125.




Mi actual MH Bogga Rocker 125, la scrambler de
pequeño tamaño, complemento de la Triumph.


El escape de la Bogga es standard, con salida tipo
megáfono, bajo, aunque con bastante altura libre.


Moderno "neo-retro" cuadro digital para la
Bogga Rocker 125.











Me gusta