jueves, 9 de enero de 2014

Ruta a El Cabeçó de TorreManzanas (La Torre de Les Maçanes)

Miércoles 8 de enero de 2014. Los planetas se alinearon en esa difícil conjunción necesaria para que un motero pueda disfrutar casi totalmente de su afición: día libre laborable, buen tiempo, niña en la guardería, parienta trabajando... sólo faltaba una buena ruta, y la encontré.

Descubriendo, como estoy, el mundo de las motocicletas trail y sus enormes posibilidades, me apetecía enormemente adentrarme en alguna pista no demasiado complicada que calmara mis ansias de circular por tierra. De hecho, siempre he sido un animal de monte, aunque a pie. De pequeño, de mediano y de más grande, me ha gustado transitar por caminos, sendas, pistas, campo a través y encaramarme a cada risco o colina que veía. Incluso cuando salía con mi padre en un vetusto y legendario Renault R-6 por los años 80, nos metíamos por cada camino que veíamos en las provincias de Guadalajara y Cuenca, llegando a sitios impensables para un vehículo de carretera. No obstante, hay que reconocer que el R-6 -directo heredero del Renault R-4 que usaba la Benemérita- tenía unas aptitudes off-road bastante decentes, principalmente, en lo tocante a la altura de la carrocería respecto al suelo, superior a la de cualquier otro vehículo de carretera.

Esta ruta la descubrí trasteando con los mapas topográficos Topo España y Topo Comunidad Valenciana 2012 intentando descubrir caminos y pistas que reunieran una serie de cualidades: buen estado, aptas para circular sin restricciones, que no pertenezcan a ningún Parque Nacional ni Regional, y ya puestos, que sean parajes agrestes y bonitos.

La parte aburrida de la ruta discurre por la CV-800 dirección Jijona donde tomamos el desvío por la CV-780 dirección TorreManzanas. Aquí empieza una divertida y revirada carretera secundaria, pero donde se pone más interesante para el motero trail es tomando un nuevo desvío, a unos 5 Km, que nos conduce por la CV-783 hasta un punto donde se acaba el asfalto. Aquí empieza una pista forestal en muy buen estado que nos conduce hasta el borde mismo del pico conocido como "El Cabeçó" (El cabezón).


El camino que lleva desde el final de la CV-783 
atravesando los parajes del Cabeçó

Tengo que decir que no llegué al final de la ruta, ni tampoco hasta las cercanías del pico mencionado. Realmente, cuando llevaba unos km recorridos por pistas y parajes solitarios me empezó a entrar un canguelo en forma de pensamientos impuros: que si me caigo, que tengo menos de medio depósito de gasolina, que mi spray antipinchazos tiene más de tres años y no lo he usado nunca, que si se para la moto y no arranca... y muchos otros a cada cual más retorcido. Todo ello, junto con el tiempo transcurrido y que tenía que regresar a la hora de comer para que la parienta no se mosquee más de la cuenta, me hizo detenerme en punto que calculo a unos 2 Km. de las cercanías del cerro. Grabé un track en el GPS de la posición en la que me quedé, lo que me servirá de referencia para futuras incursiones en la zona, cuando mi ánimo, mi experiencia y los dioses se alineen de nuevo para reiniciar la ruta hasta el final. Por cierto, consultado posteriormente los mapas, me percaté de que no mucho más lejos de donde me encontraba, la pista se transforma de nuevo en asfalto y llega hasta las inmediaciones del pueblo de Busot por una zona montañosa, agreste y tan solitaria que no llegarías a sospechar que estás a unos pocos kms. de la civilización.

Track del GPS donde se aprecia hasta donde llegué en esta
primera incursión.

La Keeway TX 125 S al principio de la CV-783

Esto es lo que tenía por delante: La CV-783 toda para mí. 
No me crucé con ningún vehículo en todo el recorrido.

Cercanías del punto hasta donde llegué por la pista que conducía
hasta "El Cabeçó". Al fondo está El Cabezón.

Cara de circunstancias: sigo, no sigo...  ¿qué habrá más adelante?
¿me pasará algo? ¡quí no hay ni el tato! ¡cómo mola la aventura!

Este es un detalle del estado de la pista por donde transcurrió la ruta.
No todo era así de bueno y llano, pero en general en muy buen estado.

Punto en el que se acaba el asfalto de la CV-783 y comienza la tierra.

Las montañas del fondo forman parte de "El Cabeçó".
La foto la hice por el nido en el árbol solitario, algo que siempre me ha gustado.

El fondo del valle por donde se llega a TorreManzanas

El bonito pueblo de "La Torre de Les Maçanes" (TorreManzanas)
con unos no menos bonitos parajes que descubrir.

Apéndice

Martes 14 de enero de 2014. Una nueva conjunción planetaria motera y qué mejor que volver a terminar la ruta inacabada. Hoy, el día no ha sido tan bueno como el pasado miércoles 8. Muchas nubes y viento y una temperatura unos grados inferior. Menos mal que en esta ocasión iba provisto de mi tres cuartos con forro térmico.

El caso es que volví a recorrer la CV-800 dirección Torre Manzanas para desviarme por la CV-783. Una vez acabado el tramo asfáltico, recorrí nuevamente la pista de tierra hasta el punto donde anteriormente me dí la vuelta. Teóricamente, según los mapas, un par de kms. más adelante la pista se volvía asfalto, pero mentían. No existe el asfalto, todo es tierra, todo piedras, aunque insisto, en muy buen estado, por lo que disfruté de lo lindo con los coletazos, patinazos, polvo y pequeños saltos del recorrido. Conseguí llegar hasta el mismo borde del "Cabeçó" y continuar la pista hasta salir a la CV-774 donde podemos tomar rumbo a Bussot o a Jijona. Está claro que la primera vez todo parece más difícil. Hoy no me pareció, ni tan distante, ni tan solitario, ni tan TAN. De hecho, me he quedado con hambre de más...


Punto a 0,5 km. más adelante de donde me quedé la última vez
Al fondo, el mar Mediterráneo

El Cabeçó me espera, desafiante. Todo para mí

"El que busca, encuentra". El punto más cercano al "Cabeçó"
al que pude aproximarme por la pista de tierra.

Objetivo conseguido. Satisfacción interior y exterior.

"El Cabeçó", verdadero protagonista, visible desde toda la comarca.

Track de GPS donde se aprecia el punto anterior, en el que me volví,
y la ruta realizada hoy, a partir de ese mismo punto.






jueves, 19 de diciembre de 2013

Análisis personal de la Keeway TX 125 S

Análisis de la trail Keeway TX 125 S




Datos técnicos


Motor


Monocilíndrico 4T refrigerado por aire. Árbol de levas en cabeza accionado por cadena con dos válvulas por cilindro. Alimentación por carburador de 26 mm. starter manual. Rinde 11,15 CV a 9000 rpm con un par motor de 94 Nm. a 7500 rpm. Es un motor de carrera muy corta para lo que se estila en estos motores: 57x48,8 mm lo que le permite girar a muy altos regímenes de giro con una velocidad lineal de pistón muy baja lo que redunda en mayor fiabilidad y menor desgaste. Lleva arranque eléctrico, pero no a pedal. La caja de cambios es de cinco velocidades y la transmisión secundaria por cadena de eslabones standard. Es de apariencia robusta pero al no llevar retenes su duración no será muy elevada. Este motor también es empleado por la marca en los modelos RKV y RKS.





Chasis


Muy sobredimensionado para la potencia y prestaciones de la moto. Es un simple cuna, de acero, desdoblado a la altura del motor abrazándolo por debajo como protección ante impactos y rozaduras. Por la parte superior una gruesa viga une la pipa de dirección con el eje del basculante. Este es otro elemento en apariencia muy sólida, de sección rectangular. 





El motor cuenta con un protector de cárter de plástico como protección ante impactos de piedras o rozaduras. No hubiera estado mal que fuera de aleación de aluminio, pero había que recortar gastos. Monta de serie un portabultos trasero de rejilla con cuatro ganchos para anclar pulpos o cinchas muy práctico. También puede servir de base para anclar un top case sin ninguna complicación.




Suspensiones


La delantera es una gruesa horquilla invertida anodizada en color oro que no tiene ningún tipo de regulación. La trasera es monoamortiguador anclada al basculante mediante bieletas. Tampoco tiene ninguna regulación auunque se le supone una progresividad variable por el propio mecanismo y por la estructura del muelle que permite una compresión escalonada.





Frenos


Disco delantero de 280 mm. con pinza de doble pistón de vistoso color rojo. El trasero es de disco de 220 mm. se simple pistón.





Neumáticos y llantas

Monta llantas de radios cruzados de 19 pulgadas delante y 17 detrás. Los neumáticos son mixtos de taco fino, con cámara, de marca Kingstone, de 90/90/19 delante y 110/90/17 detrás.





Iluminación


Aquí hay de todo, desde la vetusta iluminación del faro delantero con bombilla incandescente de 35 W hasta un vistoso piloto trasero con una matriz de 24 leds, pasando por intermitentes y luz de matricula con bombillas standard.





Instrumentación


Uno de los puntos flojos de la moto. Sólo tiene velocímetro analógico y cuentakilómetros digital, nadamás. Una panoplia de cuatro testigos acompañan al austero cuadro: dos de intermitentes, el de punto muerto y el de luces largas. La insuficiente presión del aceite, la falta de carga de la batería y la reserva de gasolina se presuponen innecesarios en esta moto por lo que no se montan.





Análisis y comportamiento


La primera impresión al montar en la moto es de una gran ligeraza y manejabilidad. Es una moto alta, como todas las trail, pero esta es quizá un poco menos. La altura del asiento es un dato que no aparece en las especificaciones, pero andará por los 85-86 cm. basándome en otras motos similares que he montado. Decir que con mi estatura hispano-antigua de 1,68 llego al suelo con las puntas de los pies, pero al ser tan ligera y estrecha, con una leve inclinación planto un pie completo en el suelo o balanceo la moto para llegar con el otro pie, lo que no supone ningún problema. Eso sí, con estaturas inferiores ya si puede ser algo complicado manejarla. Los altos, evidentemente, no tendrán ningún problema y es una moto ideal para ellos.


Las estriberas me da la sensación de que están algo adelantadas, aunque puede ser una deformación de llevar otras motos de carretera. El cambio es de accionamiento muy suave, salvo al meter la 1ª en frío, algo normal cuando los discos de embrague no están totalmente despegados. Los mandos de acelerador, embrague y frenos son suaves, suaves, con tacto de moto japonesa.


La iluminación delantera es ciertamente escasa para circular con seguridad de noche. Una bombilla incandescente de 35 W es algo que ya no se lleva y acostumbrado a faros con bombilla halógena se nota, y mucho.


El motor se nota muy duro de nuevo. Realmente, al principio me decepcionó un poco porque le das gas y se muestra un tanto perezoso. Los que llevan más tiempo con estos motores dicen que le cuesta soltarse y que no es sino a partir de los 1500-2000 km. cuando empieza a suavizarse y a rendir como se espera. Eso me hace presuponer una gran robustez y duración ya que si necesita tanto tiempo para rodarse y suavizarse también debería ser igualmente durable, aunque eso está por ver.





El sonido y tacto es muy suave y también me llamó la atención la casi total ausencia de vibraciones. Arranca a la primera aún en frío. La única precaución es que al ser de carburación y con starter manual tienes que accionarlo en frío para que no se cale al ralentí y luego ir quitándolo poco a poco cuando el motor se revolucione al estar caliente.

El consumo es ridículo, como en todos los 125. En las tres pruebas de medición que le he hecho ha rondado entre los 2,5 y 3 litros, aunque ha sido en rodaje y sin pasar de 70 km/h.


Tiene un rodillo tensor en la parte baja delantera del basculante que en ciertas situaciones, como poca tensión de la cadena o cuando está fría, tiende a ser ruidoso.


Los frenos, especialmente el delantero son muy potentes. Pasa algo parecido a lo del motor. Al principio hasta que se ruedan y suavizan las pastillas no tienen mucha progresividad pero conforme pasan los kms. el delantero demuestra ser más que solvente. El trasero es, como casi todos, un buen acompañante, pero nadamás.


Las suspensiones también hay de todo. La delantera es tirando a blanda en la primera parte del recorrido, luego parece ser más dura que progresiva y habría que probarla en grandes baches, cosa que no he hecho. La trasera es progresiva y aunque tirando a dura, se nota la progresividad. Pasando por baches que en motos de carretera normales pegas un bote en el asiento, con esta puedes pasar a la misma velocidad sin despegarte del asiento y absorbiendo esos baches, claro, entendiendo baches "normales", no socavones ni hoyos.


El asiento es bastante cómodo, aunque me da la sensación de que estando mucho tiempo sobre él acabas con las posaderas tocando algo más duro. La ergonomía es muy cómoda con una posición erguida muy descansada, aunque te tragas todo el aire que coge la moto. Como la velocidad máxima no es muy elevada no llega a ser molesto, pero es un dato que ahí está, como en todas las naked. Tiene un pequeño hueco para guardar herramientas en la parte trasera tras la tapa lateral izquierda.





Los neumáticos son bastante solventes en las condiciones favorables en los que la he probado, carretera en seco y pistas y caminos. Son más camperos que unos neumáticos mixtos al estilo de las grandes trail, pero no tanto como unos de taco grueso de una enduro. No tengo queja de ellos.


La pintura, soldaduras, mandos y plásticos cumplen y son vistosos y resultones. No desprenden una calidad excepcional, como es de suponer en una moto de 1899€ IVA incluido, pero sí son bastante mejores de lo que me esperaba.


Destacar que no tiene el asiento desmontable, entendiendo por tal el sacarlo con una cerradura. Está anclado con tornillos y no tiene posibilidad de guardar ningún objeto 


En definitiva, creo que es una muy buena compra teniendo en cuenta lo que pagas y lo que recibes a cambio. Además, cuenta con el respaldo de Keeway España con servicio de recambios y almacén en España con un servicio y disponibilidad inmediata, lo que supone una garantía añadida.


Primeros 10.000 Km a bordo de la TX 125 S.





sábado, 7 de diciembre de 2013

Ruta al embalse de Tibi y a Montnegre

Ha pasado bastante tiempo y muchos cambios desde la última ruta que hice, a mediados de septiembre, a la zona de aerogeneradores de la carretera de Ayora a Enguera (Valencia). En este tiempo, se han aclarado mis ideas y he terminado haciéndome con una ligera moto trail Keeway TX 125 S.

Esta es mi primera ruta con esta moto. En realidad, más que una ruta me atrevería a llamarle "excursión" pues han sido escasamente 120 km. en total. Puede parecer poca distancia, pero si digo que es a bordo de una moto de 125 4 tiempos, con 11 CV, transcurriendo por carreteras nacionales, autovías, secundarias y caminos y que, además, está en rodaje, con una velocidad máxima recomendada de 60-70 kms./h. no parece tan corta, os lo aseguro.

La ruta ha transcurrido, como digo, por todo tipo de carreteras. Obviaré las autovías y nacionales, bastante peligrosas y poco recomendables para una moto de este tipo, especialmente cuando ni siquiera puede desarrollar su ya escaso rendimiento máximo por estar en rodaje. Te pasan todo tipo de vehículos y hay que tener todos los sentidos y atención puestos tanto en los que te siguen como en los que se incorporan, en los que van delante, a los lados y en todas las incorporaciones.

Lo bueno empieza cuando tomas la carretera CV-810 en dirección a Jijona. Muchas curvas, buen asfalto, poco tráfico, condiciones ideales para cualquier moto, pero más para una como esta. Realmente percibo otra dimensión de la moto. Me hace degustar más el entorno sin estar tan pendiente del pilotaje dada su escasa velocidad.


La CV-810 dirección Montnegre. Un surtido de curvas, subidas, bajadas
y cárcavas salpicado de vegetación mediterránea

Poco después de pasar Tibi, en plena curva de herradura está el desvío al pantano de Tibi (el más antiguo de Europa construido). En realidad es un camino pobremente asfaltado, con muchos baches, irregularidades y ausencia de arcén. Es muy estrecha y escasamente cabe un coche, pero con la moto no hay problema, a pesar de encontrarme a varios en dirección contraria. Al final, un breve tramo de unos 500 m. de camino, piedras y regueros desemboca en una planicie con vistas al pantano y unos caseríos abandonados que, en otros tiempos, debieron ser una plácida finca al borde del pantano.


La TX 125 S en la cola oeste del pantano de Tibi


Parte central del pantano. Al fondo, la presa.


Montículo desde el que hice las fotos. Domina todo el pantano.


Multitud de "chumberas" rodean la zona. Están en bastante mal estado por hongos e insectos.


Otra panorámica de la zona este del embalse.


Perspectiva de la zona oeste del embalse con caseríos al fondo.


Montañas al fondo de la parte oeste del pantano.


La TX 125 S al lado del caserío abandonado cerca del embalse.


Esto es lo que se veía desde el puesto de pilotaje de la TX.


El piloto que llevó allí a la Keeway.


Una vez visto el pantano de Tibi, reanudé la ruta hacia el Montnegre. En realidad, es una pedanía que pertenece a Jijona, ubicada en una zona montañosa de difícil acceso por un camino asfaltado -derivación de la CV-810- con casi 26 km. de curvas, cuestas, pasos de barranqueras, cárcavas y parajes desérticos que parecen más propios de una película del Lejano Oeste. Ideal para perderse y disfrutar del entorno.


La TX 125 S en los parajes semidesérticos del Montnegre.


Otra panorámica de las montañas de la zona.


La estrecha carretera por la que se accede a Montnegre.


Al borde de la rambla llena de cárcavas.


Espectacular corte de tierra al final de la rambla de Montnegre




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