viernes, 18 de noviembre de 2022

Royal Enfield Classic 350: Hierro llama a hierro

Miércoles, 30 de noviembre de 2022. Pensaba que iba a tener más tiempo la MH Bogga Rocker, pero no, no ha podido ser. Se ha quedado en 1 año y 3 meses de uso, muy lejos del "récord" que ostenta desde hace tiempo la Keeway TX125S de 2013, que llegó a la "increíble" (para mi) cifra de 2 años y 10 meses de uso. Así que... ¡Adiós MH Bogga Rocker y Hola RE Classic 350!

El motivo de hacerme con la Royal Enfield Classic 350 no es más que el producto de una afición y hobby, que como todos sabemos, cambian, evolucionan, y son variables con el tiempo. No hay que darle más vueltas, la venía siguiendo desde que montaban el anterior motor mono de 500, vi el renacimiento de la nueva 350, la probé más concienzudamente, me gustó, me apasionó el tacto y el sabor a clásica y... A por ella! 


Presentación e impresiones de la Classic 350.


Ciertamente, he tenido en cuenta pros y contras, sobre todo cuando el motivo de adquirir la Bogga fue tener una alternativa scrambler más ligera y manejable que la Triumph, para esas salidas que incluyen pistas de tierra en estado variable, por las que no me atrevía a meterme con la inglesa por temor a una caída, o daños a la máquina. El tema es que ese tipo de salidas han sido tan escasas  (cuatro o cinco en un año) que no trae a cuenta tener una moto tan enfocada a ese uso. Por ello, he decidido centrarme en las motos de paseo por carretera, en los hierracos más pesados, pero más confortables, y con un nivel de prestaciones superior, para esas salidas de evasión que ahora tendrán como objetivo, casi exclusivo el asfalto, salvo lo que pueda hacer con la Rieju Bye Bike 50cc, que con sus evidentes limitaciones, es más capaz de lo que parece.

Así pues, la Royal Enfield Classic 350 será el complemento del otro hierro (aunque menos) la Triumph Street Scrambler (ahora Scrambler 900), para esas salidas de paseo, pero con un espíritu más tranquilo, si cabe, que con la inglesa, un uso similar, pero con ese gusto retro.

Esta Classic es una moto que no cabe juzgarla por las frías cifras. 20 CV para 195 kg. en orden de marcha no es una relación atractiva para un motociclista europeo. Tienes que ser tranquilo, o más bien, gustarte este tipo de conducción contemplativa, sin stress, para disfrutar de las sensaciones de esta máquina. Aquí no tienen sentido parámetros como la aceleración, velocidad máxima, grados de inclinación y similares. Es una motocicleta de paseo, para disfrutar preferentemente por carreteras secundarias, muy secundarias, donde el escaso tráfico te permita saborear con mayor intensidad lo que la moto puede ofrecer: un motociclismo "auténtico", a la antigua usanza.

Una de las características "negativas" que trae la moto es que está confirmado, a través de un usuario compañero youtuber, que trae limitador de velocidad: "Sin limitador, las Classic 350 alcanzan unos 135 kph. El limitador previene exceder los 118 kph en bajadas y con el viento a favor porque es un limitador de la ignición. El limitador existe porque las motos que no pueden superar los 120 kph tienen una clasificación de impuestos más económica en La India. Nadie entiende porqué las motos de otros mercados tienen la misma restricción, pero es así. Hasta ahora no es posible desactivar el limitador y tenemos que aceptar la velocidad máxima de 118 kph reales".

Por cierto, aunque la Bogga me ha durado poco, la Triumph va ya camino de los dos años conmigo, y no tengo intención de cambiarla, y la Rieju ha superado holgadamente los dos años, por lo que ambas van camino de batir el "récord" de tiempo de permanencia de la Keeway. Lo que pase con la Royal Enfield solo lo sabe el destino. No me atrevo ya a elucubrar más sobre usos y tiempos, solo disfrutar del momento, y ese en la actualidad está dominado por estos dos hierros de paseo y un ciclomotor de 2 tiempos.


En el momento de la recogida. 0,9 km en el odómetro.
¿Hasta cuándo estará conmigo? Esa es la cuestión.

La Classic 350 con todos los accesorios instalados:
alforjas, cubrecárter y defensas.


Un color muy original en moto, con las alforjas y
defensas negras, en contraste con la pintura clara.


Detalle de las defensas y cubrecárter instalados.


El nuevo motor J1-349, el mismo que monta la Meteor.
Un sencillo 4T mono, de aire e inyección y Euro 5.


El escape estilo "peashooter" (cerbatana), lleva 
el catalizador perfectamente disimulado.








martes, 11 de octubre de 2022

DIEZ años de Diario de un Motero Tardío

Martes, 11 de octubre de 2022. El pasado viernes 07 de octubre se cumplió el décimo aniversario de la creación del presente blog "Diario de un Motero Tardío". Si en aquella fecha me hubieran dicho que diez años después seguiría escribiendo sobre motos, rutas, viajes y pensamientos de un motero, sinceramente, no me lo hubiera creído.

El caso es que aquí seguimos. Aunque he pensado muchas veces en la idea de abandonarlo, de borrarlo, de hacerlo privado, y cosas por el estilo, en el fondo me resisto a hacerlo.

Internet es un mundo muy ingrato, muy desagradecido. La mayoría de la gente está tan habituada a buscar y obtener información gratuita, que muy pocos se preocupan de ver el trabajo que hay detrás. Sencillamente consumen información como si no hubiera un mañana, y a otra cosa, sin preocuparse por agradecerlo, comentar o aportar algo. Por ello, muchas veces me dan ganas de actuar igual, y guardarme todo el conocimiento y sensaciones para mi. Quizá lo haga, o quizá no. En cualquier caso, me importa un pimiento. Por otro lado, escribir me sirve de desahogo, aprovechándome de ello, lo cual también hay que valorar.

Así pues, me felicito a mi mismo, y doy ánimos para seguir por muchos años más. Nadie me va a querer más que yo mismo:

¡¡¡ FELICIDADES POR LOS DIEZ AÑOS DE BLOG, CAMPEÓN !!!


FELIZ DÉCIMO ANIVERSARIO!!!






El caso de la bujía equivocada

Martes, 11 de octubre de 2022. Llevaba muchos meses arrancando mal, en caliente, con la Rieju Bye Bike Adventure. Normalmente, es una moto que arranca bien, casi siempre a la primera, tanto en frío como en caliente, aunque esté varios días, incluso semanas, parada. No acertaba a saber el motivo, que si problema de carburación, que si eléctrico, que si la moto "era así"... El caso es que llegaba a tener "pánico escénico" a parar la moto, para unos minutos después, arrancarla. Desde hace algún tiempo, lo "normal" era necesitar entre seis y diez intentos de arranque para conseguir arrancarla con el motor caliente.

Ante tal situación, llegué a pensar en llevarla al taller, pero decidí toquetearla yo antes. Lo primero que se me ocurrió es que se había descarburado, con lo que procedí a empobrecerle la mezcla, aflojando el tornillo de mezcla de media en media vuelta hasta llegar a una vuelta completa menos. Como incluso así seguía exactamente igual, sin notar ni mejoría ni empeoramiento de la respuesta del motor, lo siguiente fue desmonar la bujía para ver cómo estaba. Por el color podría guiarme para saber cómo estaba quemando la gasolina. Lo que lamento es haber tardado tanto en hacer esto último, pero lo que encontré, no me lo esperaba, por eso la tardanza.

Atando cabos, recordé que a primeros de este 2022, la moto estuvo dos meses en el taller, por la rotura de la tapa del variador. Además de ello, le cambiaron la bujía, como parte de la revisión. Lo que nunca pude sospechar era que le pusieran un modelo diferente al recomendado por el fabricante, que fue lo que me encontré. 

Resulta que esta moto, según el fabricante, lleva una bujía NGK BR7ES y le habían puesto una NGK BPR6ES, es decir, más caliente, según la escala de NGK (menor numeración, bujía más caliente), lo que provocaba que se calentara más de lo debido, dificultando el salto de chispa, y por tanto, entorpeciendo el arranque en caliente. En frío, evidentemente, este problema no se daba ya que al estar fría la bujía, la chispa no tenía dificultad para saltar, con independencia del modelo instalado. En caliente, en cambio, el diferente grado térmico de la misma sí que afectaba al arranque, especialmente si la temperatura exterior también era elevada.

El tema es descifrar el porqué en el taller oficial de la marca no sabían ni la bujía que lleva la moto que venden y reparan, o bien, quizá es que me tocó el mecánico novato del día, que sencillamente, le puso la primera bujía que se le ocurrió, sin molestarse en saber, o siquiera mirar el modelo que llevaba instalado para montarle otro igual. 

Realmente, da que pensar la ineficacia, desgana y la poca profesionalidad de algunos talleres, y enterarte de en manos de qué gente dejas tu moto, aspectos que se podrían trasladar a otras ramas profesionales más delicadas, lo que sobrecoge y preocupa hasta límites insospechados.

Esta es la historia, y así la hemos contado, la penúltima odisea con un taller (siempre puede haber otra), en este caso, con la Bye Bike como protagonista.


Estado de la bujía NGK BPR6ES
instalada, tras unos 1.500 km recorridos.


Otra imagen de la NGK que le 
pusieron en el taller. Varios meses
arrancando mal, en caliente, por su culpa.










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