domingo, 23 de septiembre de 2018

Sucedió en el canal de riegos

Sábado, 22 de septiembre de 2018. "Sucedió en el canal de riegos". En la subperipecia rural de hoy, me he acercado con la Rieju Bye Bike a uno de los depósitos del Canal General de Riegos de Levante. Un recorrido que transcurre por la vía de servicio anexa a la conducción de agua que va por toda la zona sur de Elche, hacia uno de los depósitos principales, y que sirve de abastecimiento para la Comunidad de Regantes de esta importante zona de cultivo.

Cabe destacar que hay varias conducciones de agua, así como varias vías de servicio y rutas que tienen la misma denominación y que discurren por gran parte de la llanura sur ilicitana. De hecho, realicé el trayecto de ida por parte de una ruta, y la de regreso, por otra. El problema es que atraviesa varias carreteras nacionales que salen hacia el sur del término municipal de Elche, así como multitud de vías menores de circulación. Eso implica un importante número de intersecciones, cruces, rotondas y desvíos. De hecho, a pesar de llevar la ruta grabada en el GPS, me perdí en una de las rotondas, probablemente por la tardanza en actualizar la ruta, o a saber porqué, lo que me hizo dar innumerables vueltas tratando de encontrar el track correcto y perdiendo mucho tiempo en la ida. Finalmente, me dejé llevar por mi intuición, y aunque no fuera por el recorrido previsto, conseguí dar con la ruta correcta unos kilómetros más adelante, casi llegando a la intersección con el río Vinalopó.

La ruta es muy bonita y agradable. Al tratarse de una vía de servicio, tiene muy poca circulación, lo que la hace muy apropiada para bicicletas, ciclomotores y vehículos que circulen a poca velocidad, como es mi caso. Atraviesa zonas de cultivo, de inmensos chalets con parcelas valladas, vegas de ríos y riachuelos, viveros, ermitas, plantaciones y algunas zonas de campo abierto, hasta llegar a las cercanías de la estación de tren de Crevillente. Esta se encuentra cerca a mi destino final, los enormes depósitos de la 3ª elevación del Canal General de Riegos de Levante. En total, unos 70 km de recorrido por la zona sur de la vega ilicitana.


 Una de las primeras paradas: un inmenso vivero de
cactus de todo tipo y condición.


Uno de los varios acueductos de conducción de
agua de la zona.


El puente de "El Purgatorio" que cruza el río
Vinalopó. Aquí grabé la introducción al vídeo.


La Bye Bike junto a la ermita del Carmen "Matola"
en la parte final del recorrido de ida.


Un inmenso pino centenario al lado de la estación
de tren de Crevillente.


Junto a una subestación eléctrica abandonada, ya
en las cercanías de mi destino.


Ya en mi objetivo, los enormes depósitos y conducciones
de agua del Canal General. En la imagen, una bomba de agua.


Imagen parcial de uno de los depósitos y conducciones
de agua del Canal General de Riegos de Levante.


Entrada a la mina de la 3ª elevación del canal.


Ya en el regreso, parada a la sombra junto a un
chabolo semioculto por la vegetación.











miércoles, 19 de septiembre de 2018

Sucedió en San Francisco

Martes, 18 de septiembre de 2018. "Sucedió en San Francisco", una nueva subperipecia rural con la Rieju Bye Bike en la que me he acercado a la ermita de San Francisco de Asís, en la sierra de El Molar (La Marina). Este ermita, en realidad sus ruinas, es el vestigio que queda de la antigua población del mismo nombre que desapareció por motivos no muy claros hace unos dos siglos. La ermita data de finales del siglo XVIII y actualmente quedan solo sus ruinas. Consta de una planta rectangular con varias edificaciones adosadas. Actualmente parece usarse como corraliza para el ganado que, al mismo tiempo, sirve de muro para impedir el acceso a la entrada de la ermita.

Para acercarme a la ermita, diseñé una ruta por caminos, pistas y carreteras secundarias que atravesaba la sierra de El Molar de forma triangular, de forma que me permitiera atravesar la sierra, recorrer el perímetro transitable de la misma, y al mismo tiempo, llegar hasta la ermita. El camino estaba en bastante buen estado, aunque como siempre, con algunas torrenteras y grava suelta que te inducen a estar pendiente constantemente del trazado.

Acostumbrado a que la situación de las ermitas normalmente se encuentre en sitios de difícil acceso, alturas, colinas o montañas, esta se encuentra en una inmensa llanura. Digamos que yo elegí el camino más largo que implica atravesar una pequeña sierra con poca elevación, pero también se podría acceder por una carretera que recorre el borde de la misma y atraviesa la llanura de la vega ilicitana. Después de ver la ermita de San Pascual Bailón en perfecto estado de conversación, hace unas semanas, esta se encuentra en una situación de abandono casi absoluto.

La ruta fue muy agradable y con bonitos entornos rurales y paisajísticos, ya que aprovecha gran parte del trazado que ya diseñé para llegar al parque natural de El Hondo. En un momento dado, tuve un resbalón de la rueda delantara con la Bye Bike por ir pendiente del paisaje, afortunadamente, sin consecuencias. En total fueron unos 55 km de disfrute con una Bye Bike que va cada vez mejor.


De camino a la ermita, un paisaje de granados, fruta
típica de la huerta alicantina.


Parada a la sombra al lado de una edificación anexa
a la ermita de San Francisco de Asís.


Parte trasera de la ermita, la más visible desde la 
carretera, otra edificación de apoyo.


Probablemente, un pozo de agua de más reciente
construcción cercano a la ermita.


Parte norte de la ermita, otra construcción anexa
más adosada a la nave central.


Parte frontal de la ermita, ahora tapiada con un
muro que sirve de corraliza al ganado.


Zoom de 10x de la parte superior del arco de 
entrada.


Encaramándome al muro conseguí esta imagen de
la fachada de entrada en el estado actual.


Punto de parada donde aparqué la Bye Bike. Por
el camino del fondo llegué a la ermita.











domingo, 19 de agosto de 2018

Donde descansa El Agudo

Sábado, 18 de agosto de 2018. En la peripecia rural de hoy, me he acercado con la CRF250L al cerro de El Agudo, de 731 m.s.n.m. en la Sierra de Crevillente. Se trata de la tercera parte de una serie de rutas moto-senderistas que inicié en agosto del año pasado con la ruta "Camino de la cantera", en la que pretendía cruzar en dirección oeste desde el puerto de Hondón de Los Frailes hasta la carretera de la cantera.

Tras el descubrimiento de esta sierra y su multitud de caminos, pistas, sendas y carreteruchas asfaltadas con la TX125S, han sido innumerables las veces que me he acercado a estos parajes a disfrutar de su entorno. Llevaba tiempo queriendo hacer a pie muchas de las sendas y caminos por las que con la moto no era posible ir. Así comencé con la primera parte de esta serie. La segunda parte la hice en abril de este mismo año, "Donde los furtivos están avisaos", en la que pretendía llegar hasta la parte alta de la Rambla de Las Ventanas. Ahí me fijé en el cerro de El Agudo, y me lo marqué como próximo objetivo. Este objetivo ha llegado hoy.

Mirando mapas descubrí que un estrecho camino asfaltado llegaba casi hasta el punto donde me quedé en esta segunda ruta a pie, una tubería de agua salada con una gruesa abrazadera industrial en la que puse la marca DMT como señal de hasta donde había llegado. A partir de aquí, se convertía en un camino que se abría en tres direcciones, marcando el de la derecha como la ruta a seguir. Inicialmente pensaba hacerla a pie, pero como el camino estaba razonablemente bueno, continué con la CRF pensando que podría llegar hasta el mismo cerro con ella. De hecho, lo hubiera conseguido de no ser porque en un punto se encontraba cortado por una cadena al paso de vehículos. El tema es que es una zona acotada para la caza y ya sabemos lo que eso supone, restricciones, avisos y prohibiciones para todo el que no sea abonado a dicho coto.

Así pues, llegué con la CRF hasta la casa habilitada como redil de algún pastor y aparqué la moto en las inmediaciones, haciendo el resto de la ruta a pie. Fueron unos 2,5 km de ida y otros tantos de vuelta, pero mereció la pena. Tras varias panorámicas, en la distancia, del cerro de El Agudo y su peculiar forma puntiaguda, al llegar a su base lo que se aprecia es una inmensa formación rocosa de forma más bien abombada, junto con una vasta visión de la vega alicantina y las sierras y parajes circundantes. Tuve una panorámica peculiar de la cantera de la Rambla de las Ventanas, así como de otra cantera abandonada y una construcción ruinosa en la cresta de otra cima. Una bonita, impactante y poco vista ruta en la que disfruté, una vez más, de estos parajes.

Destacar que, ya en el camino de vuelta con la CRF, me encontré a otro "motero" con una moto de enduro en dirección contraria, haciendo su propio campeonato particular, a una velocidad impropia del entorno. No me extraña que con estas actitudes se prohíba la circulación por caminos.


Primera parada, junto a una casa rural en ruinas, en
ruta hacia el cerro de El Agudo.


Casa pastoril donde dejé la CRF para hacer el resto
de la ruta a pie.


La CRF, con el cerro de El Agudo, al fondo.


Esta es la cadena que impide el acceso a todos los
vehículos, excepto a los de los cazadores del coto.


El cartel intimidatorio. Viendo los usos de cierta 
gente no me extraña que terminen prohibiendo todo
lo prohibible, aunque paguen justos por pecadores.


Impresionante vista de El Agudo, según me acercaba
por el camino rural.


Una vez en sus proximidades, la perspectiva cambia
drásticamente y pierde su forma puntiaguda.


Cantera abandonada vista desde la base del cerro
de El Agudo con zoom 10x.


La sierra de Callosa de Segura desde la misma
posición.


La cantera operativa de la Rambla de Las Ventanas.
Multitud de veces me he acercado a la misma.


Las lagunas del Parque Natural de El Hondo, destino
reciente de la Rieju Bye Bike.


¿Hay algún sillón mejor que este y en mejor lugar?


Trazado Google Earth de la ruta senderista.












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