miércoles, 10 de diciembre de 2014

La Vía verde del río Serpis

Martes, 09 de diciembre de 2014. Una importante, y ciertamente inesperada, alineación planetaria me ha permitido realizar una ruta que tenía pensado hacer hace tiempo, pero que por motivos diversos no había tenido su momento. Hace unas semanas lo intenté, pero finalmente desistí. Este momento ha llegado hoy.

Se trata de la Vía Verde del río Serpis, entre el municipio alicantino de Beniarrés y el valenciano de Villalonga. Este camino, en realidad, es lo que queda de una antigua vía de ferrocarril que unía las poblaciones de Muro de Alcoy y Gandía.

Está en relativo buen estado, aunque tiene zonas de mucha piedra suelta del tamaño de puños, túneles sin iluminación y bordeaa barrancos y precipicios sin ninguna protección. Desde el mismo camino se tienen unas impresionantes vistas de paisajes kársticos.

Una vez pertrechado con el equipamiento invernal, me dispuse a enfrentarme a la ruta, que calculaba de unos 250 km, en un bonito día otoñal, pero con bastante frío y viento que incrementaba la sensación del mismo.  Partiendo de la población de Benifallim, calculé una ruta circular que pasaba por Beniarrés y su pantano, continuaba hacia Lorcha para desembocar en la población valenciana de Villalonga y luego retornar, entre las sierras de Gallinera y L´Almirall, hacia Planes para cerrar el circuito nuevamente en Benifallim.


De camino por la Vía verde del Serpis.


En realidad, comencé la Vía Verde desde Beniarrés, aunque en este tramo se encuentra asfaltado -en mal estado- hasta Lorcha. Paré a tomar unas fotos de su castillo y cuando enfilaba el tramo de camino ¡sorpresa! una barrera metálica y un cartel de prohibido, junto con una nota que decía que el camino estaba en obras... ¿Qué hacer? Llegado a este punto, decidí continuar. En el peor de los casos siempre tenía la opción de dar media vuelta. Este primer tramo es precioso y con muy buenas vistas ya que bordea el cauce del río Serpis desde una posición elevada y tiene un gran campo visual. Sólo hay que tener precaución con las grandes piedras que siembran el camino y el barranco que queda a nuestra derecha, sin ningún elemento de seguridad. Llegué un punto, poco antes de la antigua fábrica de la luz, en la que me confundí de camino y me metí por un casi camino de cabras que parecía dirigirse al cauce del río. Una vez me di cuenta del error, di media vuelta y retorné por el verdadero camino para hacer una parada en la fábrica y tomar unas instantáneas. Continué por la Vía donde atravesé varios túneles ferroviarios, uno de ellos de considerable longitud, sin iluminación, para desembocar finalmente en tramos asfaltados que marcaban la entrada en la población valenciana de Villalonga.


Un error en el camino...


Si la Vía Verde del Serpis es una preciosa ruta para realizarla en moto trail, mountain bike o andando, el tramo de carretera entre Villalonga y Planes. al norte de la CV-700, conocido como "Camí de La Llacuna", que discurre entre las sierras de Gallinera y L´Almirall, es espectacular. Impresionantes vistas de picos, barrancos, montañas, carreteras retorcidas, solitarias, cambios de altura, curvas de herradura, prácticamente sin circulación... Una ensoñación hecha realidad para pilotar con tranquilidad por estos perdidos parajes... que sigan así.


Retrato de una "selfie" en la Vía Verde.


En total, fueron unos 253 km. realizados con 8,1 litros de combustible. El motor Qianjiang, una vez más, respondió a la perfección, y el piloto también llegó en buen estado, a pesar de las horas transcurridas encima de la moto y del frío viento que me acompañó toda la mañana. Objetivo cumplido.


Una de las primeras paradas: el pantano de Beniarrés.


La población de Lorcha, marca el inicio real de la
Vía Verde del Serpis.


Vía Verde entre Beniarrés y Lorcha, con su castillo.


¡Vaya! sorpresa. El inicio del camino, desde Lorcha,
está "semicortado" por obras... probemos...


Los inicios de la ruta muestran estos parajes del
barranco por donde transcurre el río Serpis.


Al ser el trazado de una antigua vía de ferrocarril, no tiene grandes 
pendientes, ni curvas, pero sí piedras, túneles y precipicios.


Parajes de naturaleza kárstica bordean el río. Se
aprecia lo que debía ser restos de un almacén ferroviario.


La antigua fábrica de la luz, al borde del río Serpis.


A pesar de las lluvias caídas, el cauce no llevaba mucha agua.


El trazado tiene que sortear desniveles, barrancos
y torrenteras y es muy estrecho en ciertos sitios.


Al fondo a la derecha, la entrada de uno de los túneles
ferroviarios de los muchos que salpican el recorrido.


Lo peor había pasado. La segunda parte del trazado,
cercano a Villalonga, está en mejor estado.


Una vez finalizada la Vía Verde del Serpis, tras subir
el puerto de Villalonga, se vislumbran las poblaciones de Pego, 
Ondara, Pedreguer y Denia... entre otras.


Por la carretera del "Camí de La Llacuna", hacia 
Benissili, observo estos parajes... existen y los disfruto.


Por aquí tenía que bajar, y cruzar todo el valle hacia
Benissili. No me importa, quiero más!


Al fondo, dos caminos se dirigen a la falda de la montaña,
ya en las cercanías de Planes...


La TX poco antes de subir, por segunda vez, el puerto
de Benifallim. Nunca imaginé que recorrería tantos parajes
a bordo de una 125 de 11 CV.







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