domingo, 9 de noviembre de 2014

Sierra de La Pila 2.0

Sábado, 8 de noviembre de 2014. Cronológicamente, es la cuarta vez que voy a esta sierra murciana. El inicio fue con la R 1200 R, una toma de contacto con los parajes circundantes. En la primera con la TX no llevaba GPS, fui un poco a la aventura, a ver qué me encontraba y se me hizo inmenso. En la segunda, cargué mal las rutas en el GPS y no me di cuenta hasta que estaba en medio de la sierra. No la tengo en cuenta porque es una repetición de la primera, pero más corta. Esta es la tercera, la vencida. Es por eso que la considero la versión 2.0 y no la 3.0 ni la 4.0.

Una vez estudiadas detenidamente las rutas disponibles, cargadas correctamente en el GPS y vistos los diferentes accesos a la Sierra de La Pila, me dispuse a realizar el recorrido a uno de los puntos más emblemáticos de la sierra: la Bola de La Pila. En realidad, se trata del radar meteorológico de la Región de Murcia, encargado de transmitir las imágenes de precipitaciones y masas nubosas y de aire a la Agencia Estatal de Meteorología. Este punto resulta ser el más alto de la sierra con 1.264 metros sobre el nivel del mar.

Para acceder a la Bola de la Pila existen dos rutas que convergen en el tramo final, pobremente asfaltado. Este tiene grandes socavones, grava y piedras sueltas y fuertes pendientes que llega hasta la misma Bola desde la que se tienen unas vistas espectaculares del entorno dada la gran altura respecto a la meseta que circunda la sierra. Una ruta parte de La Garapacha en forma de pista forestal de grava y tierra compacta en bastante buen estado, pero más larga que la que parte un poco pasado Fuente Blanca, más corta y con un tramo asfaltado hasta desviarse por otra pista forestal. Esta fue la que tomé finalmente.


Ascendiendo a el Pico de La Pila.


No las tenía todas conmigo en el aspecto meteorológico ya que veía en el cielo más nubes que claros y conforme me acercaba, se iba encapotando más. Cuando ya tenía a la vista La Garapacha, ví un breve arco iris en la parte derecha de la Bola que me hizo presagiar lo peor... Estaba lloviendo y cubriéndose de nubes y bruma. Llegados a este punto, decidí continuar, ascendí por la carretera, pasado Fuente Blanca, me desvié hacia la izquierda para tomar la carretera que va hacia el Pico de La Pila. Un nuevo desvío a la izquierda por una bonita pista forestal que pasa por el refugio, los pozos de nieve y una fuente de piedra y, finalmente, otro desvío más a la izquierda por el tramo asfaltado que llega a la Bola. Este tramo puso a prueba el "poderoso" motor Qianjiang de 11 CV con zonas de fuertes pendientes, grava suelta, socavones y rampas en las que tuve que subir en primera. El pequeño motor chino respondió a la perfección y cumplió con su cometido de llevarme hasta la cima sin la menor protesta. No obstante, quiero rendir un pequeño homenaje de admiración a los mountain bikers que son capaces de llegar hasta aquí ¡¡¡pedaleando!!! Quien sí protestó fue Natura ya que, a los cinco minutos escasos de llegar a la Bola de la Pila, cuando estaba embelesado haciendo fotos de las panorámicas del entorno, comenzó a llover. Lo que prometía ser una maratoniana sesión de fotos de paisajes resultó ser una apresurada sucesión de fotos con cierta prisa ya que ni mi cazadora de cuero ni mis pantalones vaqueros, con refuerzos de kevlar, me iban a servir de mucho frente a la lluvia.

Si ya el ascenso resultó algo inquietante por lo retorcido de la carretera, el descenso fue aun peor. Lloviendo, con el pobre asfalto mojado, grava suelta, piedras, hoyos, curvas de herradura y neumáticos mixtos chinos resultó ser la pesadilla de cualquier motorista. Tuve que hacer uso de toda la experiencia acumulada de la que fui capaz junto con una excelente respuesta de la moto para no tener ningún contratiempo. Incluso Natura se apiadó de mi y me obsequió con una detención de las precipitaciones a medio descenso, lo que me permitió acabarlo con mayor tranquilidad.

En total, 188 km. de recorrido para cumplir un objetivo que llevaba tiempo queriendo hacer: subir a la Bola de La Pila. No ha sido el mejor día para hacerlo ya que el tiempo nublado y lluvioso desluce mucho un sitio en el que el cielo despejado, sin bruma, nubes ni precipitaciones es fundamental para tener buenas vistas y hacer buenas fotos. Queda pendiente pues una nueva incursión para cuando haga mejor tiempo.


Plano topográfico de una de las rutas de ascenso
al Pico de La Pila.


Este es el panorama que presentaba el cielo momentos
antes de la partida.


La Bola de La Pila. El radar meteorológico de
la Región de Murcia me espera.


Un pozo de nieve, en la ruta de ascenso, probablemente
usado para conservación de alimentos en otra época.


Una vez en la cumbre, esta es una de las vistas que tienes.
Lástima que el tiempo no acompañara... ¿en otra ocasión?


La TX en el techo de La Pila, momentos antes de
empezar a llover... ¿Tenía que ser ahora?


Caseta forestal de observación, en una colina 
adyacente al Pico de la Pila.


Otra perspectiva de la vastedad de los espacios que
se dominan desde el Pico de La Pila.


La Bola de La Pila, ahora bastante más cerca. Hace un ruido
 peculiar que... sólo, lloviendo, en una cima... Ejem...


De regreso, junto a la entrada de la pista forestal que
se dirige a la cima, paré a secarme un poco.


Así se vería la Bola de La Pila un día de buen tiempo.


Y así la ví yo, momentos después de bajar de su cima.
Me voy a reir, ja, ja y JA. ¿Tenía que tocar hoy Lluvia?










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