sábado, 10 de septiembre de 2016

Cuatro más cuatro igual a tres

Sábado, 10 de septiembre de 2016. No, no es una extraña ecuación, aunque sí una especie de acertijo que descifraré al final. Hace casi un año publiqué un artículo comparando el coche con la moto. Después de este tiempo tengo que decir que, por fin, he cumplido en parte mi objetivo. Tras el inmenso esfuerzo económico de priorizar la compra de una vivienda, partiendo de la nada, y tras más de dieciséis años de mi primer -y único- coche nuevo: un modesto Ford Fiesta Ambiente 1.3i, puedo decir que ha llegado mi segundo coche nuevo. Digo, en parte, porque no ha sido uno de los modelos que mencionaba en el artículo y queda bastante lejano de los que realmente deseaba, pero sí que se ha cumplido el ser la mejor -y más potente- versión disponible del modelo en cuestión. Una cabeza de ratón.


No es un SUV, no es una trail, fue el primer coche nuevo
de Deiotarus: un Ford Fiesta Ambiente 1.3i del año 2000
en medio del monte.


Como toda elección, nunca es perfecta. Siempre implica aceptar unas cosas renunciando a otras. La parte de la misma que se queda corta por no acceder a un modelo más caro y de más alta gama, queda complementada porque ha sido tomada sin prescindir de ninguna de las dos motos actuales. Esta cuestión la he contemplado en multitud de ocasiones, pero al final, ha podido el aspecto sentimental ya que son máquinas que, aún en su sencillez, les he tomado cariño por las aventuras que me han permitido vivir, su buen resultado y su economía de utilización. Al igual que los coches, para mi las motos no son solo "máquinas", son mucho más. La mayoría del uso que les doy, tanto a motos como a coches, es de rutas y viajes, lo que supone recuerdos y asociación de los mismos a ellos/as. Además, tampoco quería olvidar la fuerte ligazón que supone el binomio hombre-máquina, muy superior en el caso de la moto, que en el más práctico pero más "maquinodoméstico" coche. Trasladándolo a otra época, digamos que la moto vendría a ser como el caballo, y el coche como la carroza... Los dos te llevan, pero... no es lo mismo.

Pero el coche, no lo olvidemos, en la sociedad actual es algo "casi" necesario, al margen del cierto componente de capricho que pueda conllevar. Para mi, el coche -en este caso- no es algo que "hay que tener",  no es una máquina que te lleva, sin más, no es una marca ni un símbolo de status, por eso no soy fanboy de ninguna, aunque bien es cierto que tengo una especial predilección por la tecnología, filosofía y fiabilidad de los productos japoneses. Tampoco le concedo excesiva importancia a la forma o al color. Aficionado a la mecánica y a la automoción desde los diez años, ya pensaba en el coche que quería tener cuando cumpliera la mayoría de edad, aunque me terminara inclinando inicialmente por las motos. Los/las considero como una prolongación de mis extremidades, un compendio de tecnología y sensaciones que puedes disfrutar y que, además, te lleva. Un compañero de viaje, de aventura. El coche -como la moto- no es solo la parte material: un montón de metal y plásticos. Es el conjunto de vivencias y recuerdos asociados. Además, no solo los utilizo: los cuido, los piloto. Me gusta conocer cada detalle, cada aspecto, cada característica de su diseño y perfomances. Todo esto es tanto más acusado, evidentemente, cuanto mejor y más equipado sea el vehículo. Aunque, ni de lejos, proporciona las sensaciones de una moto, también resulta un placer conducir un coche de un cierto nivel de prestaciones y tecnología. En definitiva, quienes disfrutamos de y con estas máquinas, nos suele importar más el camino que el propio destino.

La elección del modelo ha sido fruto de un minucioso estudio en el que he tenido en cuenta precio, tamaño, equipamiento, originalidad, tecnología y capacidad de carga. Juntando todos esos parámetros salían unos cuantos modelos, pero concretando más, las opciones se iban reduciendo. Al final, la elección ha recaído en un utilitario japonés con una mecánica de avanzado diseño, no demasiado visto y en una versión todavía menos extendida, lo que le da cierto toque de exclusividad: Nissan Micra Tekna 1.2 DIG-S.


Walkaround del Nissan Micra Tekna 1.2 DIG-S
versión K13B (2013) por AutoMotoTube.


Entrando ya en detalles técnicos, me gustó mucho que, siendo un vehículo utilitario, trajera una motorización con características de modelos de altas prestaciones y poco empleadas en versiones económicas. Junto a la ya "clásica" arquitectura de motor moderno de gasolina de cuatro válvulas por cilindro, doble árbol de levas accionado por cadena e inyección electrónica, está el compresor volumétrico desconectable, válvulas de escape refrigeradas por sodio,  inyectores de aceite para refrigerar el interior de los pistones, recubrimiento especial de las paredes de los cilindros "diamond like carbon", la distribución variable o que trabaje bajo el ciclo "Miller", junto con otras que ya sí son más empleadas en motores "downsizing", como los tres cilindros, la inyección directa, la bomba de aceite de caudal variable o el start-stop. Aun siendo de diseño japonés y con una mecánica de gasolina de las pocas que ha diseñado íntegramente Nissan, actualmente se fabrica para Europa en la megafactoría que la alianza Renault-Nissan tiene en la ciudad india de Chennai, no hace mucho conocida como Madrás. En un mundo cada vez más globalizado, donde las grandes firmas reutilizan sus mecánicas en múltiples modelos y variantes de diferentes marcas, el motor 1.2 DIG-S es de los exclusivos y modernos motores diseñados específicamente por y  para Nissan y para el Micra, lo que le da mucha personalidad y un especial y diferente carácter. Únicamente comparte utilización con el pequeño monovolumen Note.

Esta versión (K13) data del año 2010, aunque tuvo un profundo restyling en 2013 (K13B). Intuía, como ya se conoce, que estaba al final de su ciclo de vida útil. Una nueva versión del Micra está ya en fase de pruebas y probablemente se presente en 2017. De todas formas, es algo que no me preocupa ya que esta nueva versión parece ser un Clío actual modernizado, con lo que aumenta de tamaño y lo hace más impersonal. El modelo actual me gusta. Conserva ese aire original, pero no tan "especial" como los anteriores. Además, es un modelo con unos años en el mercado y debería tener todos sus primeros fallos corregidos. Me atrae tener uno de los últimos modelos que se fabriquen de la actual versión y el más alto -y exclusivo- de la gama. Es un Micra, pero no cualquier Micra, es un  Tekna con motor 1.2 DIG-S.

Por lo demás, es un vehículo que trae todo lo que se le puede pedir a un coche moderno a nivel de electrónica, gadgets y equipamiento, más aún teniendo en cuenta su ajustado precio. Tiene una potencia y par motor más que suficiente para un uso desahogado en carretera, así como la extraordinaria manejabilidad que le proporciona su pequeño tamaño, buena visibilidad y reducido radio de giro.  Aún en su segmento de utilitario, comparado con lo que he tenido, padecido y utilizado hasta ahora, me parece poco menos que una nave espacial de tecnología alienígena.

Vale, no es una moto, es una lata, pero ¡¡¡qué lata!!! Son cuatro ruedas que, sumadas a las dos de la TX y a las otras dos de la XJ hacen ocho. Cuatro más cuatro igual a tres... vehículos.


Motor 1.2 DIG-S: Direct Injection Gasoline Supercharged.
Inyección directa de gasolina con sobrealimentador.


Corte esquemático del motor DIG-S denominado
internamente con el código HR12DDR por Nissan.


Compresor volumétrico (sobrealimentador) Eaton R410
tipo Roots de doble rotor.


Vano motor del Nissan Micra Tekna con el tricilíndrico
1.2 DIG-S al descubierto.


Recién repostado y con solo 13 km en el odómetro:
Todo un mundo por delante.


Lateral derecho. El color negro y las llantas de 16"
le dan más prestancia para ser un utilitario.

La pintura negra es metalizada. Lo curioso es que es
el único color que no tenía sobrecoste.


El frontal característico de los últimos productos
de Nissan con calandra en V.


La parte trasera tiene pilotos con iluminación parcial
led y el anagrama DIG-S.


Puesto de pilotaje. Muy cómodo de acceso y con 
muy buena visibilidad. Echo de menos mayor
sujeción de agarre lateral.












Me gusta